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ÁLBUM (2009)

PARADE La Fortaleza de la Soledad

Jabalina
PARADE, La Fortaleza de la Soledad
 

Antonio Galvañ está bastante acostumbrado a las alturas. Las de las estaciones espaciales a las que canta en sus canciones y las de la música que graba para ellas como Parade, un choque entre una imaginación rebosante, las obsesiones de la adolescencia que todavía le acompañan (los cómics, los superhéroes, el cine de serie B, las galaxias lejanas y los robots) y un dominio de la composición, los arreglos y la electrónica doméstica con el que es capaz de rescatar y reproducir la música de los últimos cincuenta años en burbujas de tres minutos.

En “La Fortaleza de la Soledad” Galvañ ha llevado hacia delante su forma de dar inercia a las melodías y el ritmo, dejando que su sonido crezca y se eleve por encima de lo que ya lo hizo en “Todas las estrellas” (2006). También ha engordado su catálogo de personajes, convencido de lo universal de las historias que cuenta a través de sus vidas, para hablar de cosas que podrían pasarle a cualquiera, entrelazando estas canciones a través de una temática común: la compañía o la falta de ella, las segundas y quizás últimas oportunidades  y esa mezcla de nostalgia y resignación que persigue a los que cerraron la puerta a la vida que querían vivir, como en la bonita “Astrónomo melancólico”.

El título del álbum –el refugio de Superman– entraña, igual que muchas de las cosas sobre las que canta Antonio, varios significados. Quizás por eso se haya valido de una historia paralela, “Rainbows Avenue”, que reúne varias de las canciones, intercaladas entre las demás, como si fuera otro disco dentro del disco. Porque esa forma de rendir homenaje a las cosas que le apasionan –la ciencia ficción y cualquier sonido entre el pop clásico, suave y soleado, el soul, las orquestaciones o el hip hop– y ese detallismo minucioso son los culpables de universos como los que caben dentro de “Stephen Hawking”, “Proyecto Genoma”, “Uno de los nuestros” y “El desfile terminó”, la versión de los Carpenters que cierra el álbum. Son canciones que podrían dar vida a un musical mágico. Será difícil encontrar un disco tan fascinante en lo que queda de año.

Etiquetas: 2009
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