USO DE COOKIES

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.

Aceptar Cómo configurar

Cargando...
 

REEDICIÓN (2016)

PEPE SÁNCHEZ Y SU ROCK-BAND Regresión

Pharaway Sounds-Guerssen
PEPE SÁNCHEZ Y SU ROCK-BAND, Regresión
 

Leer “Pepe Sánchez y su rock-band” hoy hace gracia; en los setenta, sería lo más. Tampoco el nombre nos suena: no era una estrella, pero estuvo en grabaciones históricas (como el “Gipsy Rock” de Las Grecas) a las órdenes de Rafael Trabucchelli, Waldo de los Ríos, Augusto Algueró y hasta Henry Mancini, siempre a la batería. Empezó en las jams del Whisky Jazz madrileño junto a Vlady Bas, Pedro Iturralde y Tete Montoliu, y llegó a grabar en Miami con Diana Ross y Barbra Streisand y a tocar con Barry White. Todo un session man, hasta que el sello Marfer le encargó un álbum instrumental de flamenco con guitarras eléctricas, sintetizadores y todo el metal y la percusión de una big band. Pepe solo tuvo que llamar a sus colegas de mil sesiones: Pedro Iturralde y Manolo Morales al saxo y flauta, Juan Cano y José Luis Medrano a la trompeta, Carlos Villa (Las Grecas, Vainica Doble) a la guitarra saturada de fuzz y wah-wah, Eddy Guerin al piano y otro Pepe, Ébano (Camarón, Elkin & Nelson), a la percusión.

De ahí salieron con los siete temas de “Regresión” (1976); el primero, “Sentimiento”, ya lo habíamos oído –y bailado– en varias recopilaciones de rare grooves hispanos, pero la reedición del disco entero nos llega de Pharaway Sounds, con dos bonus sacados de un single de 1980. La música, como los títulos (“Paisajes”, “Nostalgia”, “A mi tierra”, “Cantares”), remite a Albéniz y Granados y, claro, a Falla y Rodrigo, y si Miles Davis adaptó a este último al lenguaje del jazz, Sánchez usó todo lo que molaba en esa época, incluidas psicodelia –ver portada– y electrónica. Oído hoy, tiene un entrañable toque camp, pero también geniales detalles de experimentación –los sintetizadores, de otro mundo–. Y el virtuosismo de Pepe y sus brillantes amigos, claro: esa vez los protagonistas fueron los que siempre están pero nadie ve.

“Sentimiento”.

Publicado en la web de Rockdelux el 5/1/2017
Arriba