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ÁLBUM (1991)

PRINCE & THE NEW POWER GENERATION Diamonds And Pearls

Paisley Park-Warner Bros.-WEA
PRINCE & THE NEW POWER GENERATION, Diamonds And Pearls
 

La tentación de asumir el papel del clásico aguafiestas y poner a caldo a alguien tan mítico, admirado y consagrado como Prince es prácticamente irresistible, pero, por una vez, y sin que sirva de precedente, vamos a intentar ser justos con alguien que ha jugado un importante papel en el proceso de recuperación de la música negra para el público rockero. En honor a la verdad, habría que añadir también que Prince, en compensación más que sobrada, se ha apuntado en su cuenta muchos méritos ajenos, concretamente de Sly Stone, Stevie Wonder, George Clinton y Michael Jackson. Algo que él nunca ha negado, por más que los papanatas de sus seguidores se nieguen a verlo y aceptarlo.

En su decimotercer elepé, el duendecillo de Minneapolis ha apostado por una fórmula algo menos plúmbea que en sus inmediatos predecesores, ha rebajado el volumen y la presencia de la caja y se ha centrado más en dar protagonismo a la melodía, los juegos de voces y las sorpresas, efectos y truquitos de grabación que tanto le gustan. Oír un disco de Prince por primera vez resulta entretenido, con tantas citas a viejos clásicos, ritmos juguetones y saltarines y bromas sonoras. Además, esta vez el conjunto del álbum resulta agradablemente musical y, descontando el tema titulado “Push”, que es un verdadero tostón funky inacabable y rutinario, cada canción es, como en los mejores tiempos del de Minneapolis, hija de su padre y de su madre.

En “Diamonds And Pearls” hay, pues, homenajes a Bill Withers, Barry White y Bootsy Collins, suaves ritmos latinos, reminiscencias swing, baladas calentorras, falsetes histéricos y recitados sensuales. Nada muy original, nada muy atrevido, todo aceptablemente concebido pero todo relativamente poco inspirado, porque si como productor e intérprete Prince resulta personal e imaginativo, hay que reconocer que como compositor falla bastante y copia de aquí y allí con fortuna irregular. Es lo que hace que sus discos se quemen rápidamente (cosa que él sabe y no teme subsanar produciendo a un ritmo realmente digno de aplauso), aunque, desde luego, si lo que oyes normalmente es Dire Straits, REM, Pixies, Public Enemy, Peter Gabriel y Jazzy Jeff, “Diamonds And Pearls” te va a parecer genial.

Si en algún momento de tu vida has tenido ánimo de fijarte en otras cosas, supongo, querido lector, que estarás de acuerdo conmigo en que Prince es el rey tuerto en el país de ciegos de la música comercial actual.

“Gett Off”.

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