×

USO DE COOKIES

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación. Si continua navegando, supone la aceptación de la instalación de las mismas. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.

Aceptar Cómo configurar

Cargando...
 

ÁLBUM (2018)

QUIMI PORTET Festa major d’hivern

Quisso-Fina Estampa
QUIMI PORTET, Festa major d’hivern
 

Podría parecer que, a sus 60 años, Quimi Portet vive aposentado en los laureles, cómodamente instalado en su Vic natal y arriesgando poco en los trabajos que entrega cada dos o tres años. Pero no se dejen engañar: para su décimo disco en solitario, cambia de discográfica tras cinco álbumes y tres lustros en la misma casa y, aunque esto es puro Quimi (solo él podía salir con un título como “Festa major d’hivern”), ha endurecido y modernizado su sonido como nunca. Más rockero y a la vez más electrónico, toca todos los instrumentos –menos la guitarra invitada de Phil Manzanera en “Pedalada popular”– y confía la producción a David Tickle (Split Enz, Blondie, Prince, U2).

Con tres instrumentales que estructuran el disco a modo de prólogo (“Cinc-cents metres”), interludio (la citada “Pedalada popular”) y “Epíleg”, entre los diez temas cantados no faltan los típicos medios tiempos entrañables, entre románticos e irónicos, que nos hacen sentir otra vez como en casa (“Petita vida”, “Ai, nineta!”, “Carta a ningú”), pero pronto aparece un temazo como “Central de biomassa” (otro gran título), quizá lo más cañero que hace desde “La terra és plana” (2004), con unas guitarras que remiten directamente a Los Burros y, acto seguido, se lanzan al funk. Y la titular, con sus ráfagas de electrónica incidental, no se queda corta.

El rock duro y adhesivo regresa en “Al tanto que va de canto”, el otro gran hit de un disco repleto de grandes riffs de guitarra, eléctricos y acústicos (siempre me recuerda a Swell...). Justo antes del fin, “Pànic escènic” se mira en AC/DC... Bendita madurez. 

“Central de biomassa”.

Arriba