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ÁLBUM (2018)

RY COODER The Prodigal Son

Perro Verde-Fantasy-Caroline-Music As Usual
RY COODER, The Prodigal Son
 

Expedicionario de impetuosa visión periférica, el infalible Ry Cooder pertenece a esa especie de artistas en extinción capaces de sorprender en cada disco con simplemente tirar de fondo de armario. Así lo hace en “The Prodigal Son”, su primer trabajo de estudio en seis años, en el que continúa su progresivo retorno a la canción tradicional norteamericana, de la cual se sirve para alumbrar adaptaciones como “Straight Street”, clásico góspel de los Pilgrim Travelers. Entre las ocho versiones aquí vampirizadas, donde el autor de la banda sonora de “Paris, Texas” (Wim Wenders, 1984) se hace infinito es en su fantasmagórica apropiación del “Nobody’s Fault But Mine” de Blind Willie Johnson, a quien también revisita bajo estándares más convencionales en “Everybody Ought To Treat A Stranger Right”.

Como en absolutamente todos sus trabajos, el californiano dota de panorámica road movie al encadenado musical recogido. Una vez más, desbordante en inspiración, la cual tiene mucho que ver en su disposición hacia el trazo cubista en cortes como “You Must Unload” –a partir de un himno de Blind Alfred Reed–, su detallismo sin igual para armar percusiones típicas a lo Tom Waits en el rock de polvo y tachuela de “Shrinking Man” o para montar un alucinante juguete de ritmos exóticos en “Gentrification”. Nuevas joyas para la colección que, siguiendo su inercia habitual, apuntalan la intimidante medida de tan insaciable renovador-historiador.

“Nobody's Fault But Me”.

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