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ÁLBUM (2005)

SALIF KEITA & KANTÉ MANFILA The Lost Album

Cantos-Syllart-Karonte
SALIF KEITA & KANTÉ MANFILA, The Lost Album
 

Estas grabaciones de 1979 –con temas de los dos volúmenes en vinilo de “Dans l'authenticité”–, en las que Salif Keita y Kanté Manfila demostraban su magisterio eterno, se recuperaron en 2005. Registrado en Abiyán (Costa de Marfil), donde en 1978 se refugiaron por razones políticas estos componentes de Les Ambassadeurs Internationaux, el disco está a la altura de la considerada obra mayor de aquella etapa, “Mandjou” (1978), un LP antológico de los Ambassadeurs. Ramon Súrio celebró la vuelta a la vida de este recopilatorio conocido como “álbum perdido”.

Los inicios de Salif Keita no fueron fáciles. Nacer albino en África es una gran desgracia, y él llegó a convertirse en un intocable nunca reconocido por su padre. La rehabilitación le llegó gracias a una extraordinaria voz que empezaría a hacerse famosa en los setenta, en el seno de la orquesta Rail Band y en el de su rival, los Ambassadeurs, que dirigía el guitarrista guineano Kanté Manfila. Gracias al apoyo de este músico visionario, Salif Keita pudo grabar en Abiyán (Costa de Marfil) unas canciones acústicas que dieron lugar a los dos volúmenes, en vinilo, de “Dans l’authenticité” (1979), que nunca se editaron en Europa. Ahora ese legado está en buena parte disponible gracias a “The Lost Album”, que además cuenta con el añadido de material inédito –el tema “Wara” producido por Kémo Kouyaté, arreglista de Miriam Makeba–, fácil de identificar porque suenan metales y guitarra eléctrica.

La instrumentación de los temas más interesantes está dominada por guitarra acústica, kora, balafón y una determinante trompeta de evidente regusto cubano. Por encima de todo ello, sobresale la escalofriante voz de un Salif Keita volcado en recuperar la esencia de su cultura mandinga, como bien demuestran los doce minutos de “Toura Makan”, glosa de Touramakán, uno de los fundadores, junto a su ancestro Sunyata Keita, del imperio mandé. Ahora que los grandes artistas africanos como Youssou N’Dour o Mory Kanté vuelven a sus orígenes con discos acústicos, puede parecer una cosa normal, pero entonces, cuando los sintetizadores imponían su ley, fue toda una osadía realizar una obra de estas características.

“Finzamba”.

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