Como es tendencia desde, quizás, el éxito de The Knife, SBTRKT quiso pasar una buena temporada enfundado en el anonimato de una máscara –con motivos africanos–, pero ya sabemos quién se escondía ahí detrás: Aaron Jerome, productor del South London con un pasado en las arenas movedizas del broken beat y el trip-hop –publicó un álbum en nombre propio en BBE, “Time To Arrange” (2007)–, y que ahora persigue un house de alma pop nutrido de la herencia UK garage y (post-)dubstep. Tras una infinidad de singles, EPs –grande “Step In Shadows” (2010)– y remezclas, llegó el álbum: “SBTRKT”, bass music en su acepción más pop y elegante; apta para todos los públicos, pero también tolerable. Más que eso: emotiva y adictiva, aunque al álbum le falten unos grados de misterio –es todo demasiado perfecto– para ganarse cuatro estrellas.
La declaración definitiva de principios de Subtract, que así se pronuncia el alias, arranca con la ya conocida “Heatwave”, con la melodía vocal de Sampha, quien ejerce de cantante residente e inyecta emoción soul, en la forma de un James Blake desatado, en “Hold On”, “Trials Of The Past”, “Something Goes Right” y “Never Never”, quizás su mejor aportación. El resto de pistas se las reparten entre tres: Jessie Ware, la joven Chaka Khan del dubstep, cuya labor en “Sanctuary” y, sobre todo, en “Right Thing To Do” impele a soñar con un álbum a su nombre; Yukimi Nagano, de Little Dragon (single “Wildfire”); y la notable Roses Gabor (“Pharaohs”). Ellas completan el reparto vocal de un disco que, sin embargo, despega del todo con un instrumental: el final “Go Bang”, shoegazing, synth-pop, tribal, mortal. ![]()


























