Recientemente, Facebook fue el escenario de una polémica suscitada por un artículo de la edición española de ‘Rolling Stone’ en el que una profesora de canto examinaba a los vocalistas del indie español con resultados poco halagüeños. Desde luego, si escuchara a Sean Rowe no le quedarían argumentos. “Magic” –antes había aparecido el autoeditado “27” (2003)– nos descubre la voz norteamericana más fascinante desde Bon Iver... y eso que no tienen nada que ver.
“Surprise” es el tema que abre el álbum, y la sorpresa se la lleva uno al escuchar la tremenda voz de barítono de Rowe, cálida y envolvente como pocas, una de esas voces que te llegaría hasta el tuétano aunque se limitara a leer un listín telefónico. Una voz envuelta en un sonido predominantemente acústico y austero, directo y sin retocar –se grabó en su ciudad de Troy, Nueva York, en un estudio encima del local donde su abuelo regentó un restaurante italiano–.
“Magic”, según el propio cantautor, es un homenaje a todo lo que encuentra mágico en el mundo, y por eso en las letras prevalecen temas como el amor, la inocencia, el sexo y la naturaleza –no hay que olvidar que Rowe realiza periódicamente estancias de supervivencia en los bosques, solo con un cuchillo y lo puesto–. Por esas letras, algunos lo han comparado al Van Morrison de “Astral Weeks” (1968) y a Leonard Cohen, aunque su vozarrón remite a referentes más negros, con Gil Scott-Heron en el punto de mira.
El álbum –editado en 2009 en el pequeño sello Collar City Records y recuperado a principios de 2011 por Anti– está lleno de momentos memorables, realzados con las armonías vocales de Cara May Gorman y el chelo de Monica Wilson-Roach, como las preciosas baladas folk “Time To Think”, "The Walker” y “Old Black Dodge”. A veces, Rowe electrifica su sonido (en las intensas “Jonathan” y “Wrong Side Of The Bed”) o se mece en espacios más etéreos (“Night” y una “The Long Haul” –¡ay!– ligeramente petergabrielesca).
Desde luego, si puede enfrentarse a la naturaleza salvaje únicamente con un cuchillo, Sean Rowe es capaz de sobrevivir en una jungla mucho más peligrosa, la de la industria musical. ![]()


























