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ÁLBUM (1996)

SEPULTURA Roots

Roadrunner
SEPULTURA, Roots
 

Este disco de Sepultura destapó para las masas la vitalidad y originalidad de una música que iba más allá del metal. Con el impactante “Roots”, los brasileños golpearon su presente para atrapar el futuro. En este caso, el brutal thrash amazónico engarzado con la profundidad acústica del cuero. Fue un trabajo deslumbrante. Elegido número 1 (empatado con el “Millions Now Living Will Never Die” de Tortoise) en la lista de los mejores discos de 1996 publicada en el Rockdelux 137, esta es la crítica que escribió Xavier Cervantes en el Rockdelux de marzo de 1996, cuando la imagen de Sepultura fue la portada de la revista. “Roots” fue seleccionado después entre los mejores CDs de los noventa (ocupó el puesto 34) en el extra especial dedicado a esa década.

Al referirse a Sepultura se pueden utilizar tantos adjetivos y dibujar tantas metáforas como con Tindersticks, PJHarvey, Tricky, Tortoise o A Guy Called Gerald. Si “Chaos A.D.” (1993) invitaba a partir de cero para crear desde la destrucción, “Roots” propone una mirada interior en busca del material que ha de cimentar el futuro de una banda inquieta, que prefiere moverse en lugar de acomodarse y engordar hasta que el trasero quede atrapado en un lujoso sillón de oro.

Por una vez, hablar de ritmo tribal no es un artificio retórico, sino la mejor manera de describir el latido de un disco redondo, rotundo como el movimiento perpetuo de una bola de acero. Sobre ese ritmo patrimonio de Sepultura se construye la síntesis definitiva de agresividad, resentimiento, furia, pasión, tradición, vanguardia, clasicismo, ambición, orgullo y respeto. No hay delirios intelectuales, ni siquiera artísticos, y precisamente por ello han logrado asimilar con naturalidad las raíces y el sentimiento de algunas músicas brasileñas. No, grabar con una tribu amazónica, los xavantes, no se refleja en una fusión de laboratorio, sino en una cópula exultante con un abundante intercambio de fluidos que dan vida a temas como “Ratamahatta” (con Carlinhos Brown) o “Itsári”, pero también a todo el disco en conjunto.

“Roots” es un trabajo de una sola pieza, una unidad sin fisuras, donde el thrash más violento y la brutalidad eléctrica se engarzan con la profundidad acústica del cuero y de la madera. Inaudito, tremendamente vivo e inesperado por su desbordante calidad. A sus pies.

“Ratamahatta”.

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