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ÁLBUM (2010)

SHARON VAN ETTEN Epic

Ba Da Bing

Por Kiko Amat

SHARON VAN ETTEN, Epic
 

Uno no sabe muy bien cómo clasificar a esta brooklynita de ojos perpetuamente adormilados. A la primera escucha, su folk de coffee bar, guitarra rasgante en manos y lamento-por-amante-huidizo en boca, no parece acarrear demasiada reminiscencia de los sesenta: con su voz peculiar –más Karen Dalton que Joanna “Pitufina” Newsom– e histeria contenida, lo primero que le viene a uno a la cabeza es el cantautorismo desarraigado y moderno de Mary Margaret O’Hara.

Pero sucesivas escuchas sí le devuelven a uno el aroma fatalista de la Dalton, aunque sin asomo alguno de banjos o maquinaria de folk tradicional (exceptuando una tímida steel guitar que saca la cabeza por ahí). Aunque cita a Anne Briggs como influencia, es imposible imaginarse a la Sharon tocando folk irlandés con fiddles, o yéndose a vivir al campo acompañada de un chucho. El folk de Sharon Van Etten es urbano, contemporáneo, oscuro y más de los noventa que de los sesenta (aunque tampoco es que se parezca a Alanis, no jodan), y es fácil percibir que la chica se educó con los Lemonheads de “It’s A Shame About Ray” (1992)  –o Fleetwood Mac, a quienes dedica el disco–, no con Vashti Bunyan.

Otra cosa elogiosa que puede decirse de este álbum es la forma en que gana con cada nueva escucha, señal inequívoca del pop más elevado. “Epic” reclama atención, pero sin hacer un berrinche: lo suyo es pasivo-agresivo, como si le diera igual que te gustara o no. Cuando, dos días después, te das cuenta de que no puedes dejar de cantarlo, sabes que te han llevado al huerto. A la sazón, “Epic” está lleno de hits; o, cuando menos, de canciones memorables y portátiles y tarareables-en-WC, como “A Crime”, con su adhesiva entrada (“To say the things I want to say to you would be a crime”), “Peace Signs” y “Save Yourself”. Compartiendo piso con estas hay algún tema más “experimental” (como “Dsharpg”, que un crítico musical podría definir como “hipnótica”) y, poniendo el colofón, la canción por la que todo el mundo está perdiendo el culo, “Love More” (psé).

En total, “Epic” es un disco rico en melodías (aunque corto, e irregular), con letras decentes (aunque tampoco es Jimmy Webb) y un tono ciertamente original (aunque no tanto como se está diciendo).

“A Crime”.

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