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ÁLBUM (2012)

SQUAREPUSHER Ufabulum

Warp-[PIAS] Spain
SQUAREPUSHER, Ufabulum
 

Con una discografía últimamente con más bajos que altos –una muestra: “Shobaleader One: d’Demonstrator” (2010), soporífero electro-funk-AOR–, la devoción de Tom Jenkinson por el virtuosismo con el fretless bass y melodías melifluas iba diluyendo paulatinamente el efecto de aquel soplo de aire fresco que el artista británico insufló a la IDM y al drum’n’bass inteligente a mediados de los noventa, decepcionando incluso a sus más acérrimos seguidores.

Pero gracias a Dios llegó “Ufabulum” y Jenkinson decidió utilizar sus dedos para torcer botones en lugar de apretar cuerdas de bajo en lo que podría ser (dedos cruzados) su renacimiento sonoro. Hasta cierto punto resultaría una mezcla entre la sucia analogía de su ya antediluviano proyecto Chaos A.D. –y su injustamente olvidado “Buzz Caner” (1998)– y la fanfarria de sintetizadores del “Glass Swords” (2011) de Rustie. De hecho, la canción que abre el disco (“4001”) es la perfecta condensación del espíritu y el sonido que sobrevuelan el álbum: inicio con two-step acelerado marca de la casa que da paso a unos sintetizadores de corte épico-trancero que llevan las riendas melódicas del tema y remate con tótum revolútum mayestático.

Demostrando las maneras del experto boxeador que sabe exactamente cómo hacerte mover a su antojo a lo ancho del ring, Jenkinson te puede llevar hacia rincones luminosos donde se dan cita el destartalado hip hop wonky via 8 bits (“Unreal Square”), el acid funk hipervitaminado (“Energy Wizard”), las melodías naíf de banda sonora televisiva japonesa (“Stadium Ice”) o la ya mencionada “4001”, así como te puede encerrar en un oscuro armario repleto de agresividad rítmica poco contenida (tremendas “The Metallurgist”, “Drax 2” y “Dark Steering”: lo más parecido a musicar los disonantes sueños de un esquizofrénico). Un disco al que no le sobra ni una sola canción (lo que no es poco para tratarse de Squarepusher). Disc(az)o del año.

“Energy Wizard”.

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