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ÁLBUM (2015)

SUN KIL MOON Universal Themes

Caldo Verde-Rough Trade-Popstock!
SUN KIL MOON, Universal Themes
 

La música de Mark Kozelek no admite la escucha superficial. Poner uno de sus discos sin atender a las palabras sería el equivalente de confundir el acto de pasar páginas con leer un libro. No es un hecho novedoso, pero resulta particularmente significativo a la hora de hablar de “Universal Themes”. Si discos como “Among The Leaves” (2012) o “Benji” (2014) aún se acogían a cierta unidad estética, el nuevo álbum de Kozelek nos violenta mediante giros, a priori, poco o nada bienvenidos.

Cojamos “The Possum”, la apertura del álbum: las baquetas mantienen un ritmo constante mientras la voz del autor cuenta que una mañana encontró una zarigüeya malherida en su patio. Un rato después, recibe una llamada de Justin Broadrick invitándole a un concierto de Godflesh; y cuando Mark se convierte en improvisado cronista para describir el bolo, su registro se torna gutural, emulando la furia de su amigo sobre el escenario. De pronto, todo se detiene en un remanso acústico: ya es de noche, y el músico regresa a casa junto a su novia para cenar pizza y ver un rato la tele; una escena que ni siquiera merece ser cantada. Como vemos, la concatenación de eventos no obedece a la veleidad de un poeta, sino que se limita a seguir las inconexas eventualidades de un día cualquiera, adaptándose al ánimo de cada momento sin preocuparse de la coherencia formal del tema. Quizá porque el ex Red House Painters no está haciendo una canción, sino poniendo notas musicales a una exposición de hechos aislados (la muerte del animal, el goce del concierto) que se unen en una conclusión, esta vez sí, reflexionada: “Quisiera morir con música en mis oídos, ya sea el piano de Maurice Ravel o los guturales aullidos desde el averno de Godflesh”.

Hemos agotado el espacio de esta reseña solo con una canción, sin hablar del rugido hard rock a través del cual Kozelek nos habla de la enfermedad terminal de una amiga; ni de cómo, en “Birds Of Films”, le incomoda el hecho de interpretarse a sí mismo en la nueva película de Paolo Sorrentino; ni de cómo su voz se atempera con una línea de sintetizador, recordando el concierto que dio junto a Ben Gibbard y su encuentro posterior con Bob Mould... Pero acaso sea esta la única forma de hablar de Sun Kil Moon; no con pinceladas impresionistas, sino mediante el detalle de lo concreto, único camino posible hacia los “temas universales”.

“The Possum”.

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