USO DE COOKIES

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.

Aceptar Cómo configurar

Cargando...
 

ÁLBUM (2006)

T BONE BURNETT The True False Identity

DMZ-Columbia
T BONE BURNETT, The True False Identity
 

Iker Jiménez analiza en ‘Cuarto Milenio’ instantáneas donde asoman inquietantes espectros del pasado, imágenes sombrías que no deberían estar allí. En las fotos de “The True False Identity”, T Bone Burnett parece uno de esos fantasmas, ataviado de forma anacrónica y con su silueta difuminada. Y es que en los últimos años Burnett ha permanecido en la sombra: su anterior álbum, “The Criminal Under My Own Hat”, se editó en 1992. Desde entonces ha fundado el sello DMZ, ha ganado un Grammy –por el score de “O Brother!” (2000) de los hermaos Coen–, ha coordinado bandas sonoras –“En la cuerda floja” (James Mangold, 2005)– y ha producido a Counting Crows, The Wallflowers y Gillian Welch, entre otros. Tras este silencio voluntario, vuelve con dos discos simultáneos: la retrospectiva “Twenty Twenty. The Essential T Bone Burnett” y “The True False Identity”.

Sin perder su condición de compositor entroncado con la herencia musical norteamericana, en su nuevo álbum T Bone se arriesga con un sonido sorprendente, rico en detalles, a veces ruidoso e industrial y otras fantasmagórico. Construido sobre la base de tres baterías (Carla Azar, Jay Bellerose y Jim Keltner) y explorando el potencial percutivo de guitarra (Marc Ribot), bajo (Dennis Crouch) y teclados (Keefus Ciancia), este sonido pervierte los estilos de la americana. Sólo así pueden entenderse las mutaciones de rhythm’n’blues de “Seven Times Hotter Than Fire” y “Palestine Texas” (una letanía de rimas fáciles basadas en los miembros del Rat Pack), el country mancillado de “I’m Going On A Long Journey Never To Return”, el pop en un ambiente hostil de “Baby Don’t Say You Love Me”, la autopsia del soul de “Every Time I Feel The Shift” y el jazz a lo Lynch de “There Would Be Hell To Pay”, “Fear Country” y “Early Baghdad (The Bounce)”.

Con cambios de ritmo y de afinación, elaboradas percusiones, guitarras densas, voces recitadas y riffs maquinales, Burnett construye el ambiente ideal para sus letras complejas, donde pasa revista al atontamiento causado por los medios y la paranoia yanqui. Con este retorno triunfal, T Bone Burnett tiene todos los números para aparecer en las listas de lo mejor del año.

Etiquetas: 2006
Arriba