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REEDICIÓN (2013)

THE ALLMAN BROTHERS BAND Brothers And Sisters (Deluxe Edition)

Mercury-Universal
THE ALLMAN BROTHERS BAND, Brothers And Sisters (Deluxe Edition)
 

Cuando The Allman Brothers Band comenzó a grabar su cuarto álbum de estudio, en octubre de 1972, el bajista Berry Oakley aún vivía. Este falleció a las pocas semanas en un accidente de moto que se antojaba cruel remedo del destino. Duane Allman, fuerza motriz del sexteto sureño, se había dejado la vida a lomos de su Harley un año antes, justo cuando el grupo empezaba a disfrutar de un reconocimiento comercial fraguado sobre las tablas y espoleado por el doble directo “At Fillmore East” (1971), manual de lectura obligatoria para toda jam band con un mínimo de aspiraciones y vergüenza torera.

Sobreponiéndose a tan trágico devenir, los supervivientes movieron ficha con celeridad, evitando enroques y ensanchando el tablero. Ficharon a un joven pianista –Chuck Leavell–, incorporaron a un bajista recién llegado del infierno vietnamita –Lamar Williams, quien terminaría sucumbiendo a los efectos del Agente Naranja– y cedieron el cetro a Dickey Betts, quien asumió el reto de hacer funcionar con tan solo seis cuerdas una máquina caracterizada por el diálogo entre su guitarra y la del mayor de los Allman, Gregg.

La forzosa remodelación no impidió que “Brothers And Sisters” (1973) se convirtiera en el mayor éxito del grupo. Lógico, porque canciones como “Ramblin’ Man” –con ese inapelable estribillo y su contagioso trote campestre– o el tema instrumental “Jessica” –con esa melodía que todo lo ilumina– llevaban en su ADN los cromosomas del éxito y la perdurabilidad. Y el resto –destacan certeras incursiones en territorio blues, como “Jelly Jelly” o “Pony Boy”– no solo no desmerecía, sino que mantenía el tipo ante los hits. Quienes echen de menos el titánico desarrollo instrumental de sus directos pueden resarcirse con el disco adicional de esta reedición, rico en descartes inéditos.

“Ramblin' Man”.

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