×

USO DE COOKIES

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación. Si continua navegando, supone la aceptación de la instalación de las mismas. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.

Aceptar Cómo configurar

Cargando...
 

ÁLBUM (2008)

THE DODOS Visiter

Frenchkiss-Wichita-Nuevos Medios
THE DODOS, Visiter
 

Cuando hace unas semanas pude asistir en Austin a un concierto de The Dodos –en realidad, un showcase de grupos de San Francisco totalmente eclipsado por el dúo formado por Meric Long y Logan Kroeber– me di cuenta de que me había pasado toda la actuación con la boca abierta, sin beber ni un sorbo de la cerveza Tecate que sostenía en la mano, hipnotizado. Durante un instante miré a mi alrededor y supe que no había sido el único que había tenido la misma experiencia. Me sentí un poco menos especial, pero congraciado con el mundo. Con una base de sonidos acústicos y percusiones, pero con la pericia (gracias a los pedales de loop, sí, pero también a un inédito talento para el pop) de una banda al completo, nos habían ganado sin siquiera plantear batalla. Aquí estamos hablando de blues, de folk, de psicodelia, de rock en estado puro, de rock deconstruido y vuelto a ensamblar. En pocas ocasiones me he encontrado con un ejemplo tan básico, tan extremo de post-rock más allá del post-rock. Se comen con patatas la broma de que el rock es el salto a la pata coja de Chuck Berry y de que todo lo demás ha sido post-rock. Tambores africanos, fingerpicking, experimentación, atrevimiento...

“Visiter” es la tercera entrega de The Dodos (las dos anteriores, ambas de 2006, con repercusión más bien escasa, aparecieron bajo el nombre de Dodo Bird: un EP homónimo y el álbum “Beware Of The Maniacs”, después acreditado a The Dodos) y, desde luego, también el mejor modo de adentrarse en su peculiar universo. Referencias hay muchas, pero quizá la más significativa sea decir que suenan a los primeros. ¿A los primeros qué, se preguntarán? Pues a los primeros Animal Collective. A los primeros The Feelies. Pero también –y esto puede sorprender, pero no se debate– a los primeros The Smiths, a los primeros The Magnetic Fields y a los primeros The Go-Betweens. Clasicismo y modernidad, tradición e ímpetu, virtuosismo y jovialidad (olvidé decir que aquella boca abierta del principio de esta crítica fue seguida por una amplísima sonrisa): The Dodos, no lo duden, son una banda inmensa.

“Red And Purple”.

Arriba