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ÁLBUM (2012)

THE PRIMITIVES Echoes And Rhymes

Elefant
THE PRIMITIVES, Echoes And Rhymes
 

Sorprende ya de por sí el regreso de The Primitives después de veinte años sin grabar (anticipado en 2011 por el EP “Never Kill A Secret” para Fortuna Pop!), pero sorprende todavía más que su cuarto largo –editado para todo el mundo por el sello español Elefant– sea un trabajo conceptual de versiones muy enfocado: singles (o caras B) no muy conocidos de chicas o grupos de chicas de los sesenta, y no necesariamente anglosajones, ya que nos encontramos también con artistas alemanas, holandesas o francesas. Aunque, en su momento, se relacionase más a la banda de Coventry con el sonido C86 y el anorak pop envuelto en ruido de los ochenta, lo cierto es que este fue siempre un influjo claro en ellos (en álbumes anteriores podemos ya encontrar versiones de “I’ll Be Your Mirror”, de The Velvet Underground, o “The Little Black Egg”, de The Nightcrawlers).

Por ello, lo que más engrandece este “Echoes And Rhymes” es que, en lugar de tirarse el rollo a base de reivindicar su influencia sobre nuevos grupos de éxito en el planeta indie, la banda de PJ Court y Tracy Tracy prefiera rendir tributo a los orígenes remotos de la música que les inspiró a ellos y apostar por un ejercicio de humildad y erudición pop. Los entresijos de cada canción –algunas de ellas versionadas a partir de otras versiones– los explica el propio Court en el libreto del propio disco, así que lo único (y lo mejor) que podemos añadir es que The Primitives aportan vigor, brillo y entusiasmo a cada lectura, que suenan como si el tiempo no hubiese pasado por ellos y que Tracy canta mejor que en su primera época, mostrando una mayor amplitud de registros, aunque, paradójicamente, mi canción favorita del álbum esté cantada por Paul en la que, al tiempo, es la transformación más arriesgada, haciendo suyo el “I’m Not Sayin’” que compusiera Gordon Lightfoot para Nico.

“I'm Not Sayin'”.

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