USO DE COOKIES

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.

Aceptar Cómo configurar

Cargando...
 

ÁLBUM (2011)

TIM HECKER Ravedeath, 1972

Kranky
TIM HECKER, Ravedeath, 1972
 

Con este título es fácil suponer que el nuevo álbum de Tim Hecker es una grabación de una fiesta de 1972 reproducida infinitamente más despacio, a modo del remix ochocientas veces más lento del “U Smile” de Justin Bieber. Los subarmónicos, las texturas, las resonancias y la multitud de ruidos inidentificables invitan a pensarlo. Pero en realidad Tim Hecker compuso este disco el año pasado en Islandia. Se grabó a sí mismo tocando el órgano en una iglesia de Reikiavik y luego completó el trabajo en el estudio con la ayuda de Ben Frost, además de un instrumental compuesto por ordenador, sintetizador, guitarra y pedales de efectos.

El canadiense se proponía reflejar el detritus sonoro en que se ha convertido la música en la era digital. Algo parecido a lo que hizo William Basinski con “Disintegration Loops”, pero no tanto desdibujando los trazos de las piezas, que también (sobre todo en la inicial “The Piano Drop”), sino sometiéndolas a todo tipo de maltratos, a la intemperie, estropeándolas a conciencia para que adquirieran una textura rugosa. Convirtiéndolas en una masa informe que avanza lentamente, como un glaciar, y que, como este, puede ser a la vez bella y desoladora, épica y angustiosa. Y ascética. Pese a títulos como “Hatred Of Music” y a la imagen de la portada de unos estudiantes del MIT tirando un piano desde un tejado, se trata de un gesto de desprecio a la banalidad hoy reinante y de una plegaria de amor por la música. De lo mejor de Tim Hecker y de lo mejor de Kranky.

Etiquetas: 2011
Arriba