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ÁLBUM (1996)

URUSEI YATSURA We Are Urusei Yatsura

Ché
URUSEI YATSURA, We Are Urusei Yatsura
 

Aunque utilicen las páginas del fanzine ‘Kitten Frenzy’ para despistar (ver Rockdelux 129), Urusei Yatsura saben muy bien que su nombre no significa “inconveniente femenino”. El personaje de manga que les hizo pasar por la pila bautismal responde a un juego de palabras japonés que se presta a dos interpretaciones: “chicos ruidosos” y “extraterrestres ofensivos”. De hecho, es imposible encontrar en la lengua de Sakamoto o en cualquier otra dos conceptos que resuman mejor lo que el cuarteto de Glasgow viene ofreciendo desde principios de 1993: bombones pop recubiertos de fuzz en una caja decorada con extraños pareados sobre el espacio exterior.

¿Argumentos? La recopilación y regrabación de las titulares en sus siete pulgadas para Love Train y Ché, del “Death 2 Everyone” escondido en su mini-álbum de debut –“All Hail Urusei Yatsura” (1994)–, de su doble aportación al sampler “Does The Word Duh Mean Anything To You?” y de restos de serie más o menos recientes. O sea, “We Are Urusei Yatsura”, trece soplos de aire fresco, fabricados por un abanico de varillas clásicas –The Jesus & Mary Chain, The Velvet Underground, The Fall, la tradición lo-fi– que no se deja manejar por el tópico. Desde “Siamese” –Mark E. Smith versionando “It’s The End Of The World” con hambre de chart– hasta “Road Song”, el incendio que Ash ya nunca podrán provocar, tu tocadiscos vive una orgía de guitarras lujuriosas (“Pow R. Ball”) en desafinación eterna, de estribillos con vocación de hit automático (“First Day On A New Planet”) y de textos absolutamente majaretas.

Nadie puede explicar su obsesiva fijación por la nieve (cubre “Phasers On Stun/ Sola Kola” y la fascinante “Black Hole Love”), ni el arte con que hurtan los sueños de Pavement –Stephen Malkmus daría el flequillo por “Kewpies Like Watermelon”; por “Plastic Ashtray”, la cabeza entera–, ni su empeño –“No quiero ser como todo el mundo / No quiero ser como nadie, dicen en “Kernel”– en sonar familiares y diferentes a la vez. Solo ellos, claro: por algo han puesto su firma en uno de los discos rock de 1996.

“Siamese”.

Etiquetas: 1990s, 1996, Escocia, indie rock, rock
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