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ÁLBUM (2012)

Varios Chimes Of Freedom. The Songs Of Bob Dylan

Fontana-Music As Usual
Varios, Chimes Of Freedom. The Songs Of Bob Dylan
 

En marzo de 1962 Bob Dylan editó su primer elepé; en septiembre del mismo año se oficializó Amnesty International. Medio siglo de vida artística y de lucha por los derechos humanos convergen en esta celebración, un cuádruple CD con fines benéficos y divulgativos que se nutre de versiones inéditas –y de algunas tomas en directo, también de estreno– del cancionero de Robert Zimmerman y que recibe su título de uno de los temas de “Another Side Of Dylan” (1964). El espectro de participantes es, como era de esperar en un proyecto de estas características, amplio y diverso, y se alimenta tanto de nombres con tirón en el mercado mainstream como de viejas glorias y de reconocidos fans del esquivo bardo de Duluth (presente con la toma original del tema titular).

Entre JOHNNY CASH con THE AVETT BROTHERS y PETE SEEGER –inicio y final de las cinco horas de música– hay pasarela para que desfilen desde PATTI SMITH –un simplemente correcto “Drifter’s Escape” de “John Wesley Harding” (1967)– y LUCINDA WILLIAMS –“Tryin’ To Get To Heaven”, de “Time Out Of Mind” (1997): piel de gallina– hasta MARIACHI EL BRONX –indie seudomexicano en “Love Sick”, segundo single de “Time Out Of Mind”–, STING, QUEENS OF THE STONE AGE, ADELE, JOAN BAEZ y BAD RELIGION. Son nombres al azar de un festival dylaniano que también admite visitas de PETE TOWNSHEND y BETTYE LaVETTE –souleando con autoridad en “Most Of The Time” de “Oh Mercy” (1989)–, de ZIGGY MARLEY y LENNY KRAVITZ, de MICHAEL FRANTI y SINÉAD O’CONNOR –en vena evangelizadora con el “Property Of Jesus” de “Shot Of Love” (1981)–, de STEVE EARLE y TAJ MAHAL, de MY MORNING JACKET y KRONOS QUARTET –filigrana de cuerdas con un “Don’t Think Twice, It’s All Right” de “The Freewheelin’ Bob Dylan” (1963) que previamente se ha echado al buche, a pelo, KE$A–...

Imposible nombrarlos a todos: es injusto pero no necesario. Lo que sí es necesario, sin duda, es adquirir el álbum (o acudir a la descarga individual de favoritos): los tiempos, para según que cosas, no cambian. Y la labor de AI, medio siglo después, continúa siendo tan imprescindible –o más– ahora que en el momento de su creación.

Lucinda Williams: “Tryin' To Get To Heaven”.

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