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ÁLBUM (2006)

Varios De Benidorm a Benicàssim

Producciones Encadena-K Industria
Varios, De Benidorm a Benicàssim
 

Contra lo que pudiera parecer, Luis Troquel tiene muy poco de Quijote. No cabe duda de que, como periodista, antepone sus ideales a la conveniencia, descubriendo perspectivas inéditas sobre asuntos supuestamente irrelevantes y defendiendo con vehemencia causas en las que él, y solo él, advierte justicia. Sin embargo, y a diferencia de los émulos del hidalgo cervantino, casi siempre –y en esto convendrán sus lectores, comenzando por los colaboradores de esta revista– consigue convencernos. De cualquier modo, lo que le ha convertido en un crítico desprejuiciado e indispensable es su empeño por conservar la inocencia, una obligación que asume con naturalidad y que, por supuesto, no le aparta de su gran devoción: componer.

Nada menos que diez años ha tardado Troquel en planificar, editar y –dato importante– pagar la primera grabación de su cancionero, un tiempo que inicialmente corría en su contra y que, una vez seducidas las más refulgentes estrellas del firmamento alternativo –y no tan alternativo– nacional, le ha acabado confiriendo un aura legendaria. Típico: buscaba un recopilatorio de éxitos veraniegos y se ha encontrado con su “Smile” particular.

Nacido sátira sobre nuestra escena indie, “De Benidorm a Benicàssim” (2006) ha crecido tributo a un autor –y a una personalidad– único. Un tributo que lo es, ante todo, a su peculiar concepción del pop. Esa que le permite fecundar matrimonios tan imposibles como el de ROSA –sí, la ganadora de ‘Operación Triunfo’– con 12TWELVE, JEANETTE con REFREE o BEEF con J (Los Planetas) y CHRISTINA ROSENVINGE. La que ejemplifican las versiones de TINA GIL (“Star” de David Bowie), VIOLETA GOMEZ (“La vida sigue igual” de Julio Iglesias) y MIGALA (“My Heart Will Go On”, tema central de la película “Titanic”). La que maceraron el synthpop y la copla, el folk y el flamenco, el dúo Morrissey-Marr y el trío Quintero, León y Quiroga. Y la que, en definitiva, subyace en “Tengo que trankimizarme”, cumbre de exfans de Pet Shop Boys presidida por FANGORIA; “Almodóvar y Amenábar”, inconcebible fábula filogay –perdón: filorai– narrada por ABDESS OUKHI; y la lograda “Soul For Sale”, en voz de  NACHO VEGAS, cofirmante del debut de Troquel para la SGAE –“La rumba del sabor amargo” en “Bambino. Por ti y por nosotros” (2004)–, y en la suya propia, o mejor, en la de su heterónimo LUIS HITO, un cruce nada raro entre –salvando las distancias interpretativas– Marc Almond y Falete.

Conste en acta que, a pesar de algunas muletillas literarias (juegos de palabras, dobles sentidos) y cierto vértigo estructural, aquí se impone no el cantante frustrado que dice ser, sino el melodista que nunca abdicará. Parafraseando a su admirado Marc Anthony: valió la pena.

Ellos: “Pero él se ríe de mí”.

Fangoria: “Tengo que trankimizarme”.

General Básica con Javier Álvarez: “posLemongirl”.

Abdess Oukhi: “Almodóvar y Amenábar”.

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