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BOX SET (2005)

Varios The Message. The Story Of Sugar Hill Records

Castle-Sanctuary-[PIAS] Spain
Varios, The Message. The Story Of Sugar Hill Records
 

La discográfica Sugar Hill, dirigida por Sylvia Robinson, fue el centro de operaciones del primer hip hop. Hitos como “The Adventures Of Grandmaster Flash On The Wheels Of Steel” o “The Message” (de Grandmaster Flash & The Furious Five) o el celebérrimo “Rapper's Delight” (de Sugarhill Gang) son momentos significativos de la historia de la música pop. Esta estupenda caja antológica resume a la perfección el reinado de este sello pionero entre 1979 y 1985. Gerardo Sanz informó.

Fin del principio y, para muchos, principio del fin de un género que nunca encajó la espuria naturaleza de su éxito, un “Rapper’s Delight” que cambió la historia de la música popular. Acreditada a SUGARHILL GANG, una banda armada en el estudio de grabación que sobre la base rítmica de “Good Times” (Chic) fusiló sin piedad rimas de Mighty Force Emcees y Cold Crush Brothers, supuso el nacimiento de un sello que no inventó el hip hop, aunque sí su dimensión universal. Incluso aquellos puristas que en su día se resistieron a comercializar el más característico modo de expresión de su comunidad han acabado rendidos ante la evidencia: entre 1979 y 1985, Sugar Hill Records difundió los progresos de un sonido revolucionario sin comprometer sus constantes culturales. Además, contribuyó a que los artistas negros aprendieran a controlar su propio destino. Y por último, merced al olfato y la visión empresarial de su fundadora, Sylvia Robinson, realzó el papel de la mujer en una industria de hombres.

En conmemoración del 25 aniversario de la publicación, que se produjo en octubre de 1979, de esa epopeya de genialidad y plagio, “The Message. The Story Of Sugar Hill Records” repasa en cuatro CDs la historia de una etiqueta bautizada en homenaje al sector de Harlem que, a finales de los setenta, concentraba el mayor número de celebridades afro-americanas. A diferencia de la serie de seis recopilatorios monográficos que bajo el genérico “Back To The Old School” editó Castle en 1999, propone un resumen cronológico especialmente revelador.

 
Varios, The Message. The Story Of Sugar Hill Records

Sylvia Robinson, merced a su olfato y visión empresarial, realzó el papel de la mujer en una industria de hombres.

 

Escuchar “Funk You Up” (THE SEQUENCE), “That’s The Joint” (FUNKY FOUR + ONE), “Let’s Dance” (WEST STREET MOB) o “Whip It” (TREACHEROUS THREE) es asumir que Sugar Hill Records se distinguía de sus competidores –Enjoy, Winley o Spring, marchamo del primer single de rap: “King Tim III (Personality Jock)”, de Fatback Band– por la enorme calidad de su banda residente. En nómina desde su debut como Wood, Brass & Steel para All Platinum, germen del pequeño gran emporio de Nueva Jersey, el trío formado por Skip McDonald (guitarra), Doug Wimbish (bajo) y Keith LeBlanc (batería) reinterpretaba los breaks que los DJs solían ejecutar en directo para que el público, en pleno ocaso de la disco music, comprendiera el nuevo lenguaje de las calles. De la traducción del pasado reciente a la gramática del futuro inmediato, gracias a “The Adventures Of Grandmaster Flash On The Wheels Of Steel”, un monumento esculpido según las embrionarias técnicas del scratch y el cutting que aún hoy sigue deslumbrando. Su autor, Joseph Saddler, alias GRANDMASTER FLASH, personificaría a partir de entonces el porvenir de la “Colina de Azúcar” para provocar, un año después, en 1982, otra inflexión concluyente: en las voces de MELLE MEL y DUKE BOOTEE, su “The Message”, magnífico fresco de la cruda realidad del gueto, demostró que el hip hop, una manifestación eminentemente festiva, podía servir como vehículo de denuncia.

Sin embargo, el principal activo de su catálogo no tardó en rebelarse a cuenta del acostumbrado impago de royalties. El espléndido rendimiento de “White Lines (Don’t Do It)”, “Beat Street” o “Jesse” no impidió que el peso de la ley cayera sobre la familia Robinson. Perdido el zeitgeist –cuenta la leyenda que rechazaron un proyecto de videoclip dirigido por un tal Spike Lee–, Sugar Hill cedió ante el empuje de las emergentes Tommy Boy (Afrika Bambaataa), Profile (Run DMC) o Def Jam (LL Cool J). Eso sí, ni la ausencia de Trouble Funk (problemas licenciatarios) ni la abundancia de reediciones en el mercado empañan esta lujosa –formato box set– glorificación de su legado.

The Sugarhill Gang: “Rapper's Delight (Long Version)”.

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