Escuchar “Funk You Up” (THE SEQUENCE), “That’s The Joint” (FUNKY FOUR + ONE), “Let’s Dance” (WEST STREET MOB) o “Whip It” (TREACHEROUS THREE) es asumir que Sugar Hill Records se distinguía de sus competidores –Enjoy, Winley o Spring, marchamo del primer single de rap: “King Tim III (Personality Jock)”, de Fatback Band– por la enorme calidad de su banda residente. En nómina desde su debut como Wood, Brass & Steel para All Platinum, germen del pequeño gran emporio de Nueva Jersey, el trío formado por Skip McDonald (guitarra), Doug Wimbish (bajo) y Keith LeBlanc (batería) reinterpretaba los breaks que los DJs solían ejecutar en directo para que el público, en pleno ocaso de la disco music, comprendiera el nuevo lenguaje de las calles. De la traducción del pasado reciente a la gramática del futuro inmediato, gracias a “The Adventures Of Grandmaster Flash On The Wheels Of Steel”, un monumento esculpido según las embrionarias técnicas del scratch y el cutting que aún hoy sigue deslumbrando. Su autor, Joseph Saddler, alias GRANDMASTER FLASH, personificaría a partir de entonces el porvenir de la “Colina de Azúcar” para provocar, un año después, en 1982, otra inflexión concluyente: en las voces de MELLE MEL y DUKE BOOTEE, su “The Message”, magnífico fresco de la cruda realidad del gueto, demostró que el hip hop, una manifestación eminentemente festiva, podía servir como vehículo de denuncia.
Sin embargo, el principal activo de su catálogo no tardó en rebelarse a cuenta del acostumbrado impago de royalties. El espléndido rendimiento de “White Lines (Don’t Do It)”, “Beat Street” o “Jesse” no impidió que el peso de la ley cayera sobre la familia Robinson. Perdido el zeitgeist –cuenta la leyenda que rechazaron un proyecto de videoclip dirigido por un tal Spike Lee–, Sugar Hill cedió ante el empuje de las emergentes Tommy Boy (Afrika Bambaataa), Profile (Run DMC) o Def Jam (LL Cool J). Eso sí, ni la ausencia de Trouble Funk (problemas licenciatarios) ni la abundancia de reediciones en el mercado empañan esta lujosa –formato box set– glorificación de su legado. 