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ÁLBUM (2015)

VIEUX FARKA TOURÉ & JULIA EASTERLIN Touristes

Six Degrees
VIEUX FARKA TOURÉ & JULIA EASTERLIN, Touristes
 

Aunque la aguerrida unión de la guitarra de Vieux Farka Touré con la voz elástica de Julia Easterlin pudiera parecer postiza de entrada, su conjunción ya en la primera pista del álbum, “Little Things”, resulta inesperadamente orgánica; parece como si las raíces del tour de force mandinga “Kaïra” ganaran una nueva interpretación y se abrieran, valientes, a una reforma foránea. A continuación, la dinámica de capas vocales típica de la norteamericana fluye en el festival songhai “A B’ashiye”, en un segundo pero preciso plano; y, bien pensado, ¿tanto difiere su singular a capela del patrón de llamada-respuesta propio de la música africana occidental? Su torrente vocal en “Bamba na wili”, por ejemplo, en vez de provocar escépticos levantamientos de cejas, cuadra de forma bastante natural. Ya sea protagonista (como en la bluesera aproximación al “Masters Of War” de Dylan) o de apoyo (la puntualización aguda, casi imperceptible, de la desértica “The World”), su presencia nunca peca de orientalista y resulta genuina. Dependiendo del corte, incluso pesa más su sombra –el mestizaje de “I’m Not Done”, versión de Fever Ray, es un ofrecimiento cien por cien Easterlin– con un añadido: la súbita irrupción del guitarreo maliense.

Desde luego, lo aquí plasmado es algo más que el garbeo de una yanqui entre ngonis y njarkas. No todo cuaja –el rescate de la canción tradicional americana “In The Pines” resulta un poco insulso, quizá porque ambos intentan salirse demasiado de su zona de confort– y en ocasiones es evidente quién lleva la batuta; sin embargo, el experimento –no apto para puristas– funciona. De hecho, el disco puede observarse más como pintoresca plataforma de lanzamiento de Easterlin que como ampliación del ecléctico universo sónico de Touré. En el fondo, la unión de mundos no es algo nuevo para el de Bamako (recordemos su colaboración con el israelí Idan Raichel), y a estas alturas poco sorprende su buen olfato a la hora de incorporar elementos “externos”.

“Little Things”.

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