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ÁLBUM (2019)

WILCO Ode To Joy

DBPM
WILCO, Ode To Joy
 

Tras los cáusticos “Star Wars” (2015) y “Schmilco” (2016), Wilco rematan con humildad una década sin grandes picos creativos. Magnífico broche de plata a veinticinco años de carrera, “Ode To Joy” supone un renacimiento para un grupo a la búsqueda de su propia esencia y que ya no está para dobles sentidos. Basta fijarse en la vulnerabilidad de Jeff Tweedy al reflexionar sobre las inercias del proceso creativo (“One And A Half Stars”) para darse cuenta de que les ha llegado el momento de encarar el paso del tiempo sin rodeos.

A raíz de su complicada última década, Tweedy explicaba en sus recientes memorias cuánto le obsesiona la muerte, no solo en el seno familiar –la pérdida de sus padres, la enfermedad de su mujer–, sino también a nivel de alienación civil (“Before Us”). Es uno de esos Grandes Temas que aquí ataca con madurez y sofisticación, tirando de poesía en perlas como “Hold Me Anyway” (“en lo alto de un viejo árbol muerto, esa bolsa de plástico soy yo”), poniéndose político (las “mentiras piadosas” de la administración Trump en “Citizens”) o preguntándose directamente si “¿es más extraño vivir o morir?” (“White Wooden Cross”).

Además del cerebro de Tweedy, están, claro, la guitarra de Nels Cline chutando sangre (aunque con un único infarto esta vez: el solo de “We Were Lucky”) y la batería de Glenn Kotche bombeando aire, con las baquetas grabadas bien de cerca, sin escobillas que amortigüen los golpes secos, mezcladas en HD. Todo aparece dispuesto sin exhibicionismos, pero recuperando ese táctil acabado de estudio de sus grandes obras de antaño (“Quiet Amplifier”). Quizá hoy el grupo ya no impresione como antes, aunque no cabe duda de que mira hacia sí mismo con superior sabiduría.

“Hold Me Anyway”.

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