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ÁLBUM (2011)

WYE OAK Civilian

Merge-City Slang-Music As Usual
WYE OAK, Civilian
 

Si existiera algo de justicia (poética) en el mundo, este año pasaría con Wye Oak como con Beach House en 2010. Los parecidos son razonables: son chica y chico; de Baltimore; hacen música a la que también puede ponerse el prefijo “dream”. También como en el caso de Beach House, a la tercera ha ido la vencida, y tras presentarse como una promesa sugestiva en “If Children” (2007) y “The Knot” (2009), en este inesperadamente fulgurante tercer álbum son ya una fuerza de la naturaleza: “Civilian” presenta su otrora melancólico y tenue, pero finalmente afable y amable, folk-rock convertido en música de la que mueve montañas, trastorna, retuerce, deja sin aliento. 

Lo de “inesperadamente” no sea, quizá, del todo justo, porque el EP “My Neighbor” / “My Creator” (2010) ya anunciaba tormenta. El ingeniero de mezclas John Congleton (Swan Lake, Shearwater) se sumaba al dúo para enseñarles a sacar la rabia y la expresividad y dotar a su música de dinámicas sonoras intempestivas. En “Civilian” esta alianza da sus mejores frutos: estamos ante algo crudo e intenso, pero, al mismo tiempo, elaborado, complejo e imposible de descifrar del todo. Melodías fascinantes –la del tema titular, sobre todo–, guitarras multiformes –en “Dogs Eyes” Jenn Wasner se posiciona al nivel de Marnie Stern en pericia destructora–, ritmos subyugantes, atmósferas densas punteadas por electrónica... Todo para cantar a la soledad positiva y a la negativa, al aislamiento que nos hace firmes o nos hace débiles. El solipsismo como una de las bellas artes.

“Civilian”.

Etiquetas: 2011
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