Me escucho hoy “Oh Bondage! Up Yours!”, el primer single que publicaron X-Ray Spex en otoño del 77, y me pregunto por qué me gusta tanto. Porque si aíslo las piezas que lo levantan, hay algunas que me horrorizan: concretamente un riff de guitarra bastante chabacano y un saxo que quizás diferenciaba al grupo de sus contemporáneos pero que es tirando a vulgar (no, no es el de James Chance, precisamente). Pero luego está esa letra en plan himno bondage-riot: un arma arrojadiza que escribió la gran Poly Styrene. Casi un monigote de dibujos animados, el histrionismo del personaje que se creó la letrista y cantante Marianne Elliott comunicaba todo lo que debía comunicar el punk: desfachatez, angustia, provocación, diversión, rebeldía y, muy especialmente, afirmación individual y derecho a la identidad (muchas canciones se expresan explícitamente desde el YO: “Art-I-Ficial”, “Identity”, “I Am A Poseur”, “I Am A Cliché”, “I Can’t Do Anything”, “I Live Off You”...).
“Germfree Adolescents” (1978), el legendario debut de X-Ray Spex y casi su único disco si obviamos directos y, haciendo trampa, su poco distinguido retorno en 1995 (“Conscious Consumer”), se reedita con la vitola de recuperación de un disco descatalogado, algo que es parcialmente cierto: en el 2001 se incluyó íntegro y con la misma portada en “The Anthology”. Para el caso es lo mismo, porque devuelve a la actualidad un disco cuya principal virtud es la vigencia. No me extraña que Beth Ditto se creyera que eran un grupo actual: son infinitamente más nuevos que The Gossip.
Porque “Germfree Adolescents”, los singles previos con sus respectivas caras B, las demos y las Peel Sessions que componen esta reedición revelan una música que hace honor al título del álbum: X-Ray Spex eran jóvenes que hacían rock sin intoxicar. Ni los adulteraron los clichés de su época ni relativiza su valor los de ahora. Música sucia pero eternamente limpia de gérmenes. ![]()


























