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ÁLBUM (2011)

YELLE Safari Disco Club

Recreation Center-V2-Music As Usual
YELLE, Safari Disco Club
 

La espigada Julie Budet, la misma que hace cuatro años popularizó aquello del tektonik y aplicó a la electrónica una colorista y ácida inyección de colores chillones, cambia de tercio y, lejos de buscar nuevos hits de impacto a la altura de “Ce jeu” y “A cause des garçons”, protagoniza ahora un viraje hacia la sofisticación, el álbum como concepto global y, en fin, la electrónica de baile como espacio de entretenimiento y dispersión. Así, con un espíritu eminentemente recreativo y buscando nuevos puntos de contacto entre el dance y el rap de mentirijilla, entre el furor de la pista de baile y los sonidos de extrarradio, Yelle atraviesa los noventa y se instala juguetona en los ochenta para posicionarse con discreción como diva del electropop fosforescente. Como Kate Perry pero con sustancia, para entendernos.

No hay en “Safari Disco Club”, es cierto, ninguna canción que sobresalga más que el resto –acaso “Que veux-tu”, bisagra entre este trabajo y “Pop-Up” (2007)–, pero la falta de hits golosos no impide que la francesa despliegue un colorista universo sonoro subido de revoluciones en el que las producciones picotean del pop eufórico y contagioso (“C’est pas une vie”), de lo tribal (“Safari Disco Club”), del funk satinado (“Unillusion”) y de los ritmos de acción directa (imposible estarse quieto frente a “Comme un enfant” y “C’est pas une vie”). Con la ayuda de Jean-François Perrier y Tanguy Destable, la francesa firma una fiesta que no ofrece ni tregua ni respiro. El ritmo, llevado aquí hasta sus últimas consecuencias, es el hilo conductor de un trabajo que respira, palpita y, sobre todo, brilla.

“C'est pas une vie”.

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