En una famosa escena de “Dulce película” (Dusan Makavejev, 1974), la bella actriz y cantante Carole Laure ondulaba sinuosamente en un tanque de sirope de chocolate. Con la portada de su nuevo EP –continuación al excelente álbum “The Spoils” (2009)–, Nika Roza Danilova rinde tributo a ese momento clave del cine del provocador arty yugoslavo y hace realidad una fantasía personal.
Pero no se lleven a engaño: el mundo de su grupo Zola Jesus no es, ni de lejos, dulce, juguetón ni nada que rime con sirope. Es de una oscuridad absoluta pero, eso sí, extrañamente inspiradora; es muerte que refrenda la vida. Sobre todo en este EP, una mejora notable respecto a sus anteriores entregas de rock gótico lo-fi: mejor sonido o, mejor dicho, diseño de sonido más meditado; mejores canciones, casi, casi pop (“Night” es un hitazo); y todo ello sin dejar de lado su esencia terrorífica y amenazante, sin acallar el berrido, el llanto casi operático de una Nika que se muestra en plenitud de facultades. Terroríficamente hermoso. ![]()


























