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EL CLUB DE LA CALLE

La explosión urbana que engloba al reguetón, el trap y los géneros adyacentes celebró en Madrid su momento de auge con el aval de Boiler Room X Ballantine's True Music. Charlas, sesiones y directos en torno a ritmos que ya han trascendido sus orígenes.

“Antes iban los artistas a tocar la puerta de los sellos y de las radios. Ahora es al revés: quieren a esos artistas porque ellos se han hecho a sí mismos”. La frase la pronuncia Flaca, DJ y parte del colectivo Chica Gang, en el documental “Spanish Perreo”, y resume en buena parte el momento que están viviendo los géneros surgidos de la calle y, más concretamente, de los que tienen que ver con la diáspora del reguetón y el influjo omnívoro del trap de Atlanta. Una combinación que ha encontrado el ecosistema perfecto para desarrollarse en España, creciendo ante los prejuicios a lo latino y alcanzando un punto de ebullición al que todavía no se le adivina un fin cercano.

 
 

Prueba de ello fue que la última parada de Boiler Room X Ballantine's True Music estuviese dedicada a esta confluencia sudorosa, latina y digital personificada en la ciudad de Madrid. Un aval, el de la insignia británica de fiestas retransmitidas en streaming, que comenzó el 5 de junio con las charlas del Forum True Music, en el que se intercambiaron puntos de vista sobre la cada vez más común propagación de artistas ajenos a la esfera anglosajona (con presencia de Eno Williams, de Ibibio Sound Machine y del DJ londinense Felix Hall) o la reinvención actual del reguetón, cada vez más permeable a las interpretaciones llegadas desde ambos lados del Atlántico, con las intervenciones de la chilena Tomasa del Real, la argentina Flaca o del productor –colombiano de origen y británico de adopción– Florentino.

El plato fuerte, sin embargo, esperaba al día siguiente. La cola a la puerta de la sala But, uno de los lugares que ha acogido con asiduidad las propuestas de la nueva generación de artistas urbanos, delataba el momento triunfal de la escena. Dentro, el colectivo Chica Gang se encargó de encender la mecha. Pasando del propio Florentino (con “Colombian Flute”) a clásicos de Lorna o paradas en Megan Thee Stallion o el atómico remix de “All The Things She Said” de t.A.t.U. Su sesión, una versión reducida de lo que se puede vivir en sus fiestas habituales, también tuvo espacio para que Rocío, una de las tres patas del colectivo, empuñase el micro con temas como “Cada vez”, con producción de Merca Bae, y en primicia “Solo tú”, con producción del DJ Forentino.

Chica Gang.

Prueba de las posibilidades y fusiones que puede llegar a asimilar el reguetón y ritmos aledaños se hizo palpable con la sesión de DJ Clara! Híbridos como “The Blue World” de DJ Papaya latinizado o bangers como “Dime Klk” de Rosa Pistola y La Tiguerita agolpaban al público frente a los C-DJs (colocados, como es marca de Boiler Room, a pie de pista). A modo de precursor de la unión entre el trap y el reguetón como parte de Pxxr Gvng, Kaydy Cain tomó el escenario después, en su versión cada vez más decididamente latina. Detrás de unas enormes gafas a lo Gucci Mane predetox, paseó su actitud más callejera con “Trátame” para comenzar y desgranó los temas del reciente “Lo mejor de lo peor”, en busca de convertirse en un Héctor Lavoe de la era Auto-Tune.

Es posible que las sesiones de Steve Lean expliquen mejor que ninguna otra cosa el momento actual de los géneros urbanos. Tras la mesa de mezclas, el productor y “arquitecto de la escena trap” (como fue presentado) es una trituradora que mezcla graves canónicos de Atlanta, dembow y nuevos himnos como el “Yeyo en mi iPhone” de GOA. El “amigos” con el que aparecía en el cartel se tradujo en la aparición de Sticky M.A. y Morad para interpretar “0’s”.

Rico Nasty.

El punto culminante de la fiesta corrió a cargo de la única artista de la noche sin una conexión directa con la escena urbana española, pero con una misma manera de entender el signo de los tiempos. Precedida por hits de Kendrick Lamar y Kanye West, Rico Nasty se hizo con el escenario al ritmo de “Rojo”, en un despliegue de actitud. La rapera neoyorquina, representante de una oleada de mujeres que reclaman para sí mismas la atención que se suele destinar a los machos alfa de la escena, enlazó tracks pensados para hacer crujir cualquier club, desde “Sugar Trap” hasta la intimidante “Rage”. El francés King Doudou, especialista en tirar líneas desde el Caribe hasta África, cerró una noche que supo a constatación: lo urbano y lo latino ya no son una tendencia, sino que son la línea dominante.

Publicado en la web de Rockdelux el 19/6/2019
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