Tendría que forzar la memoria para recordar otro concierto en el que la gente se lo pasara tan bien con los teloneros. GRAVY TRAIN!!!! montaron el gran circo electro-tonti-punk, además de descubrir la ropa flamenca, el baile con pompones, go-gos que se bajaban los slips y otras coreografías con sexualidad oligofrénica. Unos minutos de excesos desternillantes que caldearon el ambiente ante la salida de las heroínas neoyorquinas. Quien ya hubiera visto a Le Tigre, pocas sorpresas podía esperar. El trío sigue optando por el acompañamiento de proyecciones, los bailes casi infantiles, la proclama contagiosa y unos fluidos cambios de instrumentos y posiciones entre sus componentes (¿hasta ahí llega su mentalidad democrática?), aunque con el carisma de la gran Kathleen Hanna imponiéndose como siempre.
Esta vez llegaron con una rémora importante: la escasa calidad de los temas incluidos en “This Island” (2004), donde optan por un electroclash de garrafón poco digno de un grupo de su inteligencia. Precisamente, la mayor novedad fue esta, asociada al aumento de protagonismo escénico de una JD Samson que parece haberse convertido en el Flavor Flav de Le Tigre. Los nuevos temas, no obstante, tiraron bien durante todo el show de un público enloquecido. Como puntos álgidos: “Keep On Livin’”, “What’s Yr Take On Cassavetes”, un “New Kicks” en que abandonaron el escenario y dejaron a la gente bailando ante el videoclip, las reforzadas “Seconds” y “TKO”, además de la obligatoria “Hot Topic”. En vivo, por cierto, sigue frustrando que concluyan este último tema sin el recitado final de nombres de sus heroínas, aunque la proyección que llevaban podía cumplir esa función. Como celebradísimo bis final, en “Deceptacon” fueron acompañadas por los componentes de Gravy Train!!!! Toda una fiesta reivindicativa en que Kathleen Hanna invitó a subir a una de las organizadoras de la edición española del Ladyfest (a celebrar en otoño) para hablar del proyecto. Esperando que “This Island” haya sido solo un paso en falso en su trayectoria, Le Tigre siguen siendo grandes en directo.
Un día después, el trío neoyorquino actuó en la sala Apolo de Barcelona. Así describe Johanna Fateman, de Le Tigre, la desinhibida y explícita reacción de parte del público barcelonés en su web: “¡En lo que respecta a comportamientos viciosos del público, Barcelona se lleva la palma! (...) Me di cuenta de que un travieso grupo de punks lesbianas de la parte de delante y del centro del público había empezado a subir el tono de la noche y comenzó a escenificar actos sexuales en el borde del escenario, delante de los monitores. La juerga siguió y subió de intensidad mientras tocábamos ‘Viz’ y ‘Sixteen’ (la parte lenta del repertorio). Me dio la risa tonta y no podía parar; los monitores del centro se desenchufaron y nos costó mucho seguir tocando como si no pasara nada. En las dos últimas canciones, había al menos una docena de mujeres en grados diversos de desnudez. Afortunadamente, sus actos poco a poco dejaron de crear el efecto inicial de sorpresa. Y nosotras que pensábamos que la vida nocturna era salvaje en Nueva York... Pues os lo aseguro: ¡en Barcelona la gente sí que se suelta el pelo de verdad!”. ![]()























