Nadie mejor para celebrar los fastos del Año Santo compostelano que ARCADE FIRE, cuya habilidad para lograr un sentimiento colectivo de júbilo y catarsis ya ha sido sobradamente puesta de manifiesto en sus legendarios directos. Los platos fuertes del de Santiago volvieron a ser los momentos más coreados de “Funeral” (2004), con especial protagonismo de la desaforada interpretación conjunta de “Neighborhood #3 (Power Out)” y “Rebellion (Lies)”. Proporcionalmente, interpretaron más temas de su primer álbum que del flamante “The Suburbs” (2010), pero se pudo comprobar el importante crecimiento en vivo del octeto de Montreal: sonaron mejor que nunca, sobradísimos en sus constantes cambios de instrumentación, de tensiones y de estilo. Da igual que les diese por el aroma springsteeniano de “Ready To Start” y “Month Of May”, el electro-pop con pastiche de Blondie de “Sprawl II (Mountains Beyond Mountains)” o el pop difícil pero aquí enriquecido de “Rococo”: en la elegante e intensa versatilidad con que atacan todo su cancionero hay tanto o más encanto que en sus momentos más populistas. Tras la celebración final con “Wake Up”, todos los asistentes nos quedamos con ganas de sacarlos a hombros y bajarlos hasta el Pórtico de la Gloria.
Otra prueba de que Win Butler y los suyos son el grupo intocable del momento la puso de manifiesto alguien tan poco dispuesto a elogiar a alguien que no sea a sí mismo como Ian McCulloch, quien finalizó el concierto de ECHO & THE BUNNYMEN bendiciéndolos ante el público. Por lo demás, lo que se ha visto en sus innumerables visitas: da igual que sigan sacando discos nuevos, que solo interpretaran sus hits de los ochenta con las mismas citas a The Doors o Lou Reed, alguna broma con los integrantes españoles del Liverpool F.C. y patadas de fútbol a los cigarrillos. Esta vez, eso sí, el vocalista cubrió su icónico peinado con una capucha. Y sonaron, como siempre, impecables.
El elenco internacional de este festival de un día organizado por el Xacobeo junto a la cadena MTV lo completó, para alcanzar todo el ramillete generacional, una de esas bandas que parecen influidas por el nuevo pop emocional de Arcade Fire: los australianos THE TEMPER TRAP sonaron muchísimo mejor que en disco, con una intensidad muy bien conducida por la estupenda voz de Dougy Mandagi. ![]()
















