No deberíamos de cejar en nuestro empeño de intentar aplaudir con las orejas esta nueva iniciativa del sello leonés Elefant Records, que se ha embarcado en la producción de una suerte de Lollapalooza Tour a la española, para proporcionar tabla a cuatro de los grupos –El Regalo de Silvia, Usura, Penelope Trip y Bach Is Dead– que orean el ataúd de la escena rock nacional. Los desplazamientos, a escote; la taquilla, a medias; tiempo sobre el escenario, igual para todos; cuarenta minutos.
Ocho plazas, ocho. “Noise Pop 92” debería haber despegado dos días antes en Oviedo, pero problemas de última hora obligaron a trasladar la pista a la sala Garatge Club de Barcelona, que se ha sumado a la moda de facilitar la labor contable de los cronistas haciendo pasar al público en cuartetos: oyes, más de trescientas personas. Luego, Oviedo, León, Sevilla, Valencia, A Coruña, Vigo y Madrid.
Al que le toca, le toca. Alrededor de las once de la noche –la escuálida publicidad aconsejaba las 21 horas, para, se supone, iniciar la odisea del transporte urbano– comenzaron EL REGALO DE SILVIA repasando las canciones que conforman su primer LP, publicado hace ya unos meses por La Fábrica Magnética y presentando nuevos temas de incierto futuro plástico, según confesó su bajista, Óscar, consolidando además la reputación del abajo firmante como intérprete del castellano con acento aragonés. La ensoñadora voz de Silvia y el violín de Jacobo son los ítems distintivos y, en directo, esas dulces tonadas de resonancias velvetianas arrancaron la primera ovación seria con la interpretación hacia el final de “Rainbow” y “The Secret”.
Tras un breve interludio, USURA –un sexteto madrileño que va por la vida con cinco canciones editadas en un EP para Elefant Records– ofrecieron el sonido más compacto de toda la noche. Un batería de campanillas, dos guitarras edificando crescendos y la conjunción de la banda para utilizar hábilmente los silencios no lograron superar la columna del debe, donde lidian el efectismo, un pelín de pretenciosidad y una voz femenina más empeñada en vocalizar inglés de academia que en abanicar las líneas melódicas.



















