Como el caminero que protagoniza “Trampin’”, el clásico del gospel que cierra su último álbum y abrió su ¡primer! concierto en Barcelona ciudad, Patti Smith busca en el cielo un hogar. Lo que irrita a sus detractores no es que trate de encontrarlo, sino que lo haga erigida en una nueva Madre Coraje, esa cantinera de Bertolt Bretch que personifica la esperanza en la capacidad humana para sobrevivir a los desastres de la guerra. Allá cada cual con sus prejuicios, porque por encima del icono, por encima de su leyenda y por encima incluso de un repertorio que su obra reciente en absoluto desmerece, está una mujer que, a sus 57 años, podrá amar la vida más que el rock pero nunca renunciará a su compromiso: transformar ese lenguaje de electricidad y fragor en un vehículo para la poesía y el pensamiento. Patti Smith aspira a lo máximo, y eso es exactamente lo que consigue.
Acompañada por Lenny Kaye y Oliver Ray (guitarras), Tony Shanahan (bajo y teclados) y Jay Dee Daugherty (batería), Patti Smith secuestró el Palau de la Música de las grandes ocasiones, y durante dos horas inolvidables hasta sus musas padecieron el maravilloso síndrome de Estocolmo. Generosa en guiños cómplices –enjugó con la manga de su chaqueta el agua recién escupida, pacificó un amago de pelea a pie de escenario y repartió pétalos de rosa en platea– y pletórica de voz, desencadenó una catarsis inasequible para cualquier otra artista femenina en activo.
Lo que ella, en unos versos dedicados a su difunto marido Fred “Sonic” Smith y titulados “La salvación del rock”, denominó el cuerpo sólido de un sueño se hizo pasmo y se hizo hipnosis (el recitado de “Birdland”), se hizo emoción (“Mother Rose”) y se hizo congoja –la secuencia “Dancing Barefoot” / “Because The Night” que “Gandhi” abortó cuando el anfiteatro se venía abajo–, se hizo justicia (“People Have The Power”) y se hizo desafuero en el “Gloria” final.
Si, como apuntó en “Notebook”, la libertad es el derecho a escribir las palabras equivocadas, la inmortalidad pareció su manera de interpretar las correctas. Histórico. ![]()




























