Cargando...
 

CONCIERTO (1990)

PUBLIC ENEMY Lo mejor

Madrid, Universal Sur
29/10/1990
 
 

Pavor expectante, entusiasmo contenido, emoción en potencia. ¡¡¡Public Enemy en acción!!! ¡¡¡Public Enemy en España!!! Se pusieron en funcionamiento y todos enloquecimos, o casi. Literalmente. Bienvenidos a la cúpula del terror. Terminator X tras los platos (máquina generadora de inconcebibles retales sonoros triturados al milímetro), Chuck D liderando tablas, propulsión y movimiento (voz de barítono rapeando con un fuste ilógico rimas que parecen dislocadas pero son simplemente animales, salvajes, terribles, entre la lucidez y la arrogancia, entre el panfleto y el ¡¡¡peligro!!!) y Flavor Flav confirmándose como el showman más eficaz en la industria del entretenimiento desde la desaparición de Marty Feldman (look de fábula, prometedora estrella infantil de “Barrio Sésamo”, amigo del alma con risa perversa/metálica).

Pasión y vocación militante en un público adolescente invadido de proclamas callejeras y badges reivindicativos que les animaron a expresar su devoción juvenil, a expresarse como integrantes de un movimiento cada vez más amplio, pero, tristemente, tomado al pie de la letra desde nuestro refugio hispánico, cada vez más cartoon, más tópico y pobre. Suele pasar con todo. Pero ahí estaban Public Enemy para remediar lo que fuese. En este caso, para confirmar que ellos, por descontado, no son MC Hammer ni Snap! Public Enemy son la cumbre del momento.

Ellos han inventado el sonido terminal para la música de baile sin ceder a la tentación de la dance music indocumentada; son el rock absoluto con sentido de presente, sin fisuras rockistas que desestabilicen su poder y energía; son el caos en la vanguardia, el free del funk, el riesgo en las calles, el triunfo del gueto, el puñetazo en el estómago… Negros, orgullosos, radicales y, para que no falte de nada, ambiguos ideológicamente, confusos pero no penosos. La cultura del hip hop tiene unos reyes y éstos son Public Enemy.

Desde 1987, nada ni nadie les puede hacer sombra. En Madrid sentaron cátedra. “El concierto del año” (Tomás Fdo. Flores). “Estoy traspuesto” (Carlos Monty). “Increíbles” (Luis Lles). “No hay nada igual” (Juan Cervera). Exacto: lo mejor.

Etiquetas: 1990
NEIL YOUNG, Rock In Rio

CONCIERTO (2008)

NEIL YOUNG

Rock In Rio

Por Víctor Lenore
NICK LOWE, Orfebrería pop

CONCIERTO (2011)

NICK LOWE

Orfebrería pop

Por Alejandro G. Calvo
BRUCE SPRINGSTEEN & THE E STREET BAND, Más de lo mismo
Por Santi Carrillo
DEEE-LITE, Intento frustrado

CONCIERTO (1991)

DEEE-LITE

Intento frustrado

Por Luis Hidalgo
BERT JANSCH, Lecciones de un maestro del folk turbio
Por Jordi Bianciotto
THE EX, Banda mítica

CONCIERTO (2006)

THE EX

Banda mítica

Por Abel González
THE BLASTERS, Baño de rock and roll
Por Joan Ribera
JOE HENRY, Intimismo y belleza

CONCIERTO (2008)

JOE HENRY

Intimismo y belleza

Por Miquel Botella
LE TIGRE, La fiesta militante

CONCIERTO (2005)

LE TIGRE

La fiesta militante

Por David Saavedra
COCOROSIE / ANTONY, Seducción

CONCIERTO (2004)

COCOROSIE / ANTONY

Seducción

Por Ferran Llauradó
GEORGE CLINTON, Tres horas sin freno
Por Quim Casas
REFUSED, Comunión hardcore

CONCIERTO (2012)

REFUSED

Comunión hardcore

Por Llorenç Roviras
PAVEMENT, Anarquía ruidista

CONCIERTO (1992)

PAVEMENT

Anarquía ruidista

Por Juan Cervera
ETTA JAMES, R&B del original

CONCIERTO (1989)

ETTA JAMES

R&B del original

Por Jordi Turtós
RED HOT CHILI PEPPERS, Vigorosos y dinámicos
Por David Saavedra
THE SUGARCUBES, Desconcertante

CONCIERTO (1988)

THE SUGARCUBES

Desconcertante

Por Félix Suárez
MORRISSEY, Más sobrio que histrión
Por Joan Pons
YOUSSOU N'DOUR, Sublime

CONCIERTO (2002)

YOUSSOU N'DOUR

Sublime

Por Santi Carrillo
ELLIOTT SMITH, Calor y emoción

CONCIERTO (2000)

ELLIOTT SMITH

Calor y emoción

Por Raül Fernandez
RODRIGUEZ, Espejismo

CONCIERTO (2013)

RODRIGUEZ

Espejismo

Por Ricard Martín
DANIEL JOHNSTON, La fuerza del cariño
Por Joan Pons
JOANNA NEWSOM, Epifanía

CONCIERTO (2007)

JOANNA NEWSOM

Epifanía

Por Joan Pons
SMOG / PALACE, Doble apuesta segura
Por Gerardo Sanz
Arriba