La gira española de presentación de la banda de Leeds The Wedding Present recaló en Barcelona gracias a los auspicios de Rockdelux: un esfuerzo que los aficionados al pop agradecemos, porque haberse perdido a este gracioso grupo por falta de promotor hubiese sido francamente lamentable. El cuarteto que lidera David, “quiero parecerme a Morrissey pero mi rostro no me ayuda”, Gedge, en su corta pero deslumbrante carrera, ha hecho méritos suficientes, desde su querida independencia, para que los esperásemos con verdadera curiosidad.
Aunque su música sea pop sencillo, fabricado de modo rítmico –dos guitarras y ni un solo punteo–, la combinación de velocidad y melodía está plenamente conseguida. Sus canciones beben de los Smiths, los Housemartins, New Order incluso, y todo tocado con la aceleración de unos Ramones. Las disparadas muñecas derechas de Gedge y su socio Peter Solowka generan veloces rasgueos, los cuales, superpuestos y amplificados, crean una verdadera cortina de velocidad, tras la que se esconden unas melodías frágiles, de pop tierno, inocente y tímido.
El corto pase de Wedding Present, una hora escasa, estuvo precedido por la actuación de los catalanes DETECTORS, grupo con dos álbumes en su haber, chica al frente y una receta sonora a base de pop musculoso, bien hilvanado pero excesivamente previsible, en las antípodas de la refrescante descarga del cuarteto de Leeds, cuatro jóvenes provincianos sin otra pretensión que la de divertir y divertirse, pero con la magna salvedad de hacerlo con canciones soberbias… Sus ganas las demostraron con un incesante y jovial correteo, continuos arrumacos, volteretas y paseos por el backstage, sin perder ni un ápice el endiablado ritmo que cautivó a todos los presentes.
En el bis incluso se atrevieron a arremeter con uno de los temas de folclore ucraniano que acaban de grabar en el disco “Ukrainski Vistupi V Johna Peela”, y no desentonaron en absoluto. Una prueba de la furia con la que acometieron sus instrumentos fue la rotura de tres cuerdas en las guitarras que usó Gedge.
Una vez más quedó claro que tres acordes bien temperados son la fórmula mágica del pop y que éstos pueden dar mucho más de sí que el mejor arreglo barroco. Wedding Present fueron, en definitiva, un regalo de puro pop para gente encantadora. ![]()


























