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SLEAFORD MODS, Mis cinco discos más odiados (por Jason Williamson)

El odio de Jason Williamson (en primer plano): Primal Scream, Oasis, Kanye West, Stereophonics y Blur. Foto: Simon Parfrement

 

FREESTYLE (2014)

SLEAFORD MODS Mis cinco discos más odiados (por Jason Williamson)

Por Kiko Amat

Como complemento a la interesantísima charla (ver aquí) con Sleaford Mods publicada en el Rockdelux 332 (octubre 2014), Kiko Amat le sonsacó a Jason Williamson su opinión sobre sus cinco discos más odiados. No tienen desperdicio sus comentarios, los de un tío lúcido que se expresa a través de una música furiosa y desencantada.

Jason Williamson de Sleaford Mods tiene muchas bestias negras. Aún diría más: diría que Sleaford Mods se formaron precisamente para sacar a la luz todo el desespero y rabia de su letrista (no por razones musicales) y atacar a dichas bestias negras. El odio es una fuerza poderosísima, lo sabemos desde siempre. La nueva biografía de John Lydon –una figura equivalente en 1978 a lo que Williamson es hoy– se llama, sin ir más lejos, “Anger Is An Energy”. Cuando Williamson recita sus letras, sabes que es un hombre metido en una lucha extenuante. Quizá no sea heroica (nuestras luchas nunca lo son), pero sí es contra una fuerza superior. Sleaford Mods luchan en más frentes que el Reich en 1945 y, por tanto, su victoria es imposible. Insatisfechos con estar en guerra contra la estupidez, el desespero, el aburrimiento de la vida cotidiana, la veleidad insostenible de la fama y la banalidad del hedonismo, Sleaford Mods están peleando contra sí mismos. Contra su naturaleza, demonios, carencias, ínfulas y patetismo general. Se masca la tragedia.

Otra fuerza motriz del odio de Williamson es la mendacidad del rock y sus bandas. Los obreros de ayer, millonarios de hoy. “I used to be in bands, fuckin’ hated it” es el solitario lema de su página web. Williamson detesta con avidez a las vacas sagradas de la realeza pop y rock (también punk y rap) de los últimos años, y también a sus jóvenes acólitos: Weller, los Gallaghers, Arctic Monkeys o Miles Kane. Todos los timadores. Kane, sin ir más lejos, twiteó hace unos meses que era fan de Sleaford Mods, y la respuesta de Williamson no se hizo esperar: “Esta música nació del odio que nos inspiran aspirantes al trono como tú”. Cuando lo entrevisté para el número de octubre de Rockdelux, y tras haber estado charlando de grupos que sí nos inspiraban a ambos, como The Business de “Suburban Rebels” (1983), decidí sonsacarle cuáles eran sus LPs más odiados. Esta fue su respuesta:

 
SLEAFORD MODS, Mis cinco discos más odiados (por Jason Williamson)
 

1) PRIMAL SCREAM
“Give Out But Don’t Give Up”
(1994)

“La dependencia de los estereotipos y el refreír viejos géneros era obviamente algo muy popular cuando apareció este álbum. La fijación de Gillespie con el pasado estaba bien, ¿y por qué no? Pero este disco está lleno de pésimo americanismo hasta el punto de la náusea. Todos fueron barridos por el pasado y eso clavó sus garras muy profundamente en las bandas de la siguiente década. Es una mierda de disco”.

 
SLEAFORD MODS, Mis cinco discos más odiados (por Jason Williamson)
 

2) OASIS
“Standing On The Shoulder Of Giants”
(2000)

“La portada de este álbum lo mató para mí incluso antes de escucharlo. El tipo de letra que utilizaron para ‘Oasis’ fue chocante. Había empezado el declive del pequeño montón de magia que tenía el grupo, y aquello cayó con fuerza. La cultura de los bares que surgió en esta época estaba llena de hombres jóvenes abandonados preguntándose dónde se había ido la magia. Noel tomó el dinero y corrió, y a cambio nos dio una MIERDA de canciones sobre renunciar a la cocaína”.

 
SLEAFORD MODS, Mis cinco discos más odiados (por Jason Williamson)
 

3) KANYE WEST
“Yeezus”
(2013)

“Kanye West es como el Dr. Belloq en ‘En busca del arca perdida’: quiere el premio para él solo; y el premio, como en la película, lo único que hará será reducirlo a cenizas. Como en este disco. Su delirante imagen de sí mismo entra en enorme conflicto con su imagen real. Este álbum es exactamente igual que Death Grips, pero con Kanye lanzándose en algunos raps, y el tío tuvo los santos cojones de decir que había inventado una nueva forma de música. Cuando estoy camino del curro no me gusta que estos gilipollas me digan que estoy en presencia de la realeza”.

 
SLEAFORD MODS, Mis cinco discos más odiados (por Jason Williamson)
 

4) STEREOPHONICS
“Performance And Cocktails”
(1999)

“Un palé lleno de autoindulgencia pura, típico de bandas de este período que se regodearon en la artesanía de ‘la canción’ para recrear viejas formas de estrofa/estribillo, pero sin brillantez alguna. Casi una banda de versiones”.

 
SLEAFORD MODS, Mis cinco discos más odiados (por Jason Williamson)
 

5) BLUR
“Parklife”
(1994)  

“Este álbum es como David Cameron formando un grupo de versiones de GBH; es así de insultante. Nos vendieron nuestra propia cultura una serie de personas que no tenían comprensión real de la misma. Y lo peor es que, encima, coló”.

Publicado en la web de Rockdelux el 9/10/2014
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