USO DE COOKIES

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.

Aceptar Cómo configurar

Cargando...
 
ADRIÀ PUNTÍ, Enclusa i un cop de mall
 

LIBRO (2015)

ADRIÀ PUNTÍ Enclusa i un cop de mall

Autoeditado-Satélite K

Justo cuando le dábamos por desahuciado artística y casi emocionalmente, Adrià Puntí ha renacido como solo los grandes saben hacerlo: apuntalando su maltrecho cerebro y desparramando todo su talento en un arrebato creativo que, demasiado caudaloso para contenerlo en un único lugar, se desdobla en el álbum “La clau de girar el taller” (ver Rockdelux 345) y en el libro-disco “Enclusa i un cop de mall” (2015). Dos especímenes que, si no son gemelos, por lo menos sí son mellizos, y juntos, uno al lado del otro, completan el retrato de ese artista en racha al que perdimos de vista después de “Maria” (2003).

En este caso concreto, “Enclusa i un cop de mall” captura lo que vendría a ser la esencia artística y poética de Puntí en un libro que reúne ilustraciones –algunas de ellas muy dalinianas–, fotografías de herramientas –se supone que del taller de su padre, leitmotiv del regreso del catalán–, poemas y letras de canciones. Es aquí donde nos reencontramos con el Puntí malabarista de la palabra, el que retuerce el lenguaje para situarlo en el umbral de lo irreal y centrifuga obsesiones cada vez más pegadas a la piel.

El auténtico caramelo, sin embargo, hay que buscarlo en el disco que acompaña al libro y en el que Puntí se disfraza de locutor radiofónico para darse un homenaje, airear versiones alternativas de piezas de “La clau de girar el taller” como “La prova del nou” o “Tornavís” (aquí, “Tornavist”) y jugar a ser Tom Waits en “Cor emigrant” o “No és broma”, canciones que había ido desperdigando aquí y allá en los últimos años. También recupera el “Tocayo” de Umpah-Pah, puente con el pasado que el de Salt quiere convertir en pasarela hacia el futuro.

“No és broma”.

MIGUEL RÍOS, Cosas que siempre quise contarte
Por JuanP Holguera
IGNACIO JULIÀ, Estragos de una juventud sónica
Por David Morán
KIM GORDON, La chica del grupo
Por Quim Casas
IGNACIO JULIÀ, La nostalgia ya no es lo que era
Por Quim Casas
VENIERO RIZZARDI, Bitches Brew. Génesis de la obra maestra de Miles Davis
Por Ruben Pujol
ROBBIE ROBERTSON, Testimony
Por Quim Casas
PABLO PÉREZ-MÍNGUEZ, Miradas
Por Gerardo Sanz
GREIL MARCUS, Escuchando a The Doors
Por César Luquero
NEIL YOUNG, Special Deluxe. Mi vida al volante
Por Jordi Bianciotto
MILES DAVIS, Miles. La autobiografía
Por Joan Pons
CARLOS REGO, Nuevo Rock Americano, años 80
Por Quim Casas
BOB DYLAN, Tarántula

LIBRO (2007)

BOB DYLAN

Tarántula

Por David Morán
GEOFF EMERICK Y HOWARD MASSEY, El sonido de los Beatles. Memorias de su ingeniero de grabación
Por Salvador Catalán
RICARDO MOYANO GARCÍA Y CARLOS RODRÍGUEZ DUQUE, Burning. Veneno del rock
Por JuanP Holguera
IAN CURTIS, En cuerpo y alma. Cancionero de Joy Division
Por Juan Manuel Freire
TED GIOIA, Blues. La música del Delta del Mississippi
Por Salvador Catalán
Arriba