“(...) En Andalucía confluyen la desesperación filosófica del islam, la desesperación religiosa del hebreo y la desesperación social del gitano”. Esta reflexión, escrita por los hermanos Carlos y Pedro Caba en su libro “Andalucía. Su comunismo libertario y su cante jondo” (1933) y recogida en “Historia social del flamenco”, magnífico y necesario ensayo del periodista y –ante todo– aficionado Alfredo Grimaldos, resume perfectamente las raíces de la cultura flamenca y marca el devenir de su “historia social”, siempre complicada y colocada en los márgenes de lo “culto” hasta hace no muchas décadas.
En esta obra (que comienza con un capítulo dedicado a la trayectoria personal del cantaor Rancapino como ejemplo de vida flamenca) se repasa la trayectoria de este arte ancestral elevado a cotas de excelencia por lo más bajo de la escala social durante siglos, y se explica cómo (ayudado por la fundamental acción de personajes ilustres como Antonio Mairena o José Menese, por citar tan solo a un par) ha conseguido ser respetado y venerado por lo más granado del mundo del arte y el espectáculo, perdiendo –para algunos– en ese viaje parte de su esencia, pero ganando a cambio sustanciosas mejoras en la situación social de sus artistas.
Trabajo meticuloso y entretenido, escrito con el respeto que merece un relato de injusticia y pena, de orgullo y alegría, de puro arte flamenco, felizmente designado “Patrimonio inmaterial de la Humanidad” por la UNESCO. ![]()























