Nuevo y, como siempre, sabroso plato en el menú de Amélie Nothomb. La belga nacida en Japón (Kobe, 1967) juega esta vez al suplantamiento de identidades en una sulfúrica remodelación de la novela negra y de amour fou. En “Ordeno y mando” (“Le fait du prince”, 2008) una muerte súbita desencadena una serie de hechos que entran en el reino de lo ilógico y que en manos de la autora de “El sabotaje amoroso” (1993) alcanzan la maestría de los mejores fuegos artificiales. Y, también como siempre, trufando sus páginas de sentencias que brillan como katanas en la oscuridad. Una: “¿Acaso existen vacaciones más profundas que las que supone descansar de uno mismo?”. Otra: “La cultura se fundamenta en un malentendido”. ![]()























