Aunque “Uncle Boonmee recuerda sus vidas pasadas” no sea una película política, los ecos de la situación en Tailandia se hacen sentir a través de toda esa serie de imágenes fijas de soldados. En mis películas anteriores había explorado asuntos más íntimos y autobiográficos, experiencias personales que conocía bien: la historia de mis padres en “Syndromes And A Century”, mi enamoramiento en “Tropical Malady”... Pero esta película trata más del paisaje, de una región en particular, ni tan siquiera Uncle Boonmee es el protagonista principal. Por eso resultaba necesario tratar algunos aspectos históricos que afectaron a la zona. De hecho, la instalación “Primitive” está todavía mucho más centrada en el aspecto político y esas fotos que aparecen en la película provienen de allí.
En la mayoría de tus películas encontramos un curioso sentido del humor, una comicidad nada explícita, que no suele destacarse demasiado. En “Uncle Boonmee recuerda sus vidas pasadas”, por ejemplo, el segmento final me parece muy irónico, como si jugara la función de rebajar la trascendencia del filme. Creo que todas las películas deben tener su personalidad y el humor debe jugar un papel imprescindible en ello. Hacer lo que podríamos llamar “cine de autor” puede resultar muy delicado. Incluso yo a veces me aburro viendo alguna película de arte y ensayo, sobre todo cuando noto que el director se sitúa por encima del espectador. Para mí se trata de encontrar cierto equilibrio, no mirar al espectador por encima del hombro sino situarme a su nivel, pero sin dejar de ser yo mismo. El humor me sirve para eso, aunque tengo que confesar que no me funciona con todos los públicos.
¿Crees que el título puede empañar la percepción de la película? Que la gente solo la vea intentando interpretar cuáles son las reencarnaciones de Uncle Boonmee, cuando finalmente esto no resulta tan importante... No, aunque la película haya cambiado desde el primer proyecto que adaptaba muy literalmente el libro sobre las vidas pasadas de Uncle Boonmee hasta la obra final. Pienso que el título es muy importante porque ayuda a entender que esta es una película sobre recuerdos, sobre capas de remembranzas. Podrían ser vidas pasadas o, simplemente, vidas diferentes, como cada uno prefiera. Pero la película quiere reflejar cómo opera este sedimento, cómo te asaltan todos estos recuerdos fragmentados cuando te estás muriendo. Sin este título, la gente acabaría mucho más perdida.
Pero también preservas cierto sentido del misterio. Se trata de una forma concreta de apreciación de la vida. Y de no querer funcionar como un intruso. Cuando viajas y sucede algo durante el camino, no siempre tienes tiempo para detenerte y preguntar a la gente qué ha pasado. Así que muchas veces la apreciación de la realidad es pasajera. Ni tan siquiera dentro de tu misma cultura entiendes a todas las personas. Resulta inútil pretender que sabes la causa de todas las cosas y eso es algo que quería preservar en el filme. Para mí el misterio es como un motor para la vida, la hace avanzar y la embellece. 