×

USO DE COOKIES

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación. Si continua navegando, supone la aceptación de la instalación de las mismas. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.

Aceptar Cómo configurar

Cargando...
Boardwalk Empire, La sangre llama a la sangre

En el personaje de Enoch “Nucky” Thompson (Steve Buscemi) asoma la base creíble de otro personaje real, Enoch L. Johnson, tesorero y líder de la principal red criminal de Atlantic City en el tiempo que abarca la trama de la serie.

 
 

SERIE TV (2014)

Boardwalk Empire La sangre llama a la sangre

Casi todos los grandes relatos de gánsteres y mafiosos tienen la habilidad de convertirse en reflejo directo de su tiempo, en crónicas que van mucho más allá de los enfrentamientos de poder hegemónico entre clanes opuestos, políticos corruptos y víctimas circunstanciales de la espiral de sangre y violencia, del tráfico de drogas y contrabando de licor, de las influencias políticas y la compra-venta de favores. Quim Casas despide con este artículo la cuarta y quinta (y última) temporadas de “Boardwalk Empire” (HBO; 2013 y 2014), una excelente muestra de todo ello. Más sobre la serie de Terence Winter, aquí (primera y segunda temporadas) y aquí (tercera temporada).

El cine, y ahora la televisión, embalsaman a través de la ficción inspirada en hechos o personajes reales una parte importante de la historia estadounidense del último siglo. Tanto “El padrino” (Francis Ford Coppola, 1973) y sus dos secuelas como “Los Soprano” (David Chase, 1999-2007) y “Boardwalk Empire” (Terence Winter, 2010-2014) son enormes frescos dramáticos de un tiempo en el que se cimentaron algunos de los aspectos esenciales de la forma de vida social, económica y política norteamericana.

Poco importa que los relatos abarquen casi un siglo entero, como la crónica de los Corleone elaborada por Mario Puzo y Coppola; se desarrollen a lo largo de un decenio, como la historia de la familia de Tony Soprano; o estén ambientados en el intersticio entre décadas, del inicio de la ley seca hasta el crac bursátil de 1929, que es más o menos el período que comprende “Boardwalk Empire”.

Sean más dilatadas o más concretas, estas historias acaban planteándose siempre como el reverso acre y sangriento del gran sueño americano, esa idea hoy abstracta que en su tiempo persiguieron también los mafiosos reales tipo Al Capone y Lucky Luciano, y los de la ficción como Enoch “Nucky” Thompson (Steve Buscemi), aunque también en su caso asoma la base creíble de otro personaje real, Enoch L. Johnson, tesorero y líder de la principal red criminal de Atlantic City en el tiempo que abarca la historia urdida por Terence Winter.

Martin Scorsese, productor ejecutivo de la serie junto al propio Winter y el actor Mark Wahlberg, marcó con la realización del episodio piloto la línea a seguir, pero la cuarta y quinta (y última) temporadas difieren bastante: la fotografía de la cuarta temporada es invernal y la de la quinta tiende a la silueta antes que al cuerpo, difuminando a los personajes en un mar de sombras tenues, la oscuridad en la que se sumergen sus existencias.

 

Lss historias de “Boardwalk Empire”, ambientadas entre el inicio de la ley seca y el crac bursátil de 1929, se plantean como el reverso acre y sangriento del gran sueño americano.

 

Dennis Lehane, a quien Scorsese adaptó en “Shutter Island” (2010), es el consultor de producción en cinco de los doce episodios de la cuarta temporada, y además firma el guion del segundo, en el que aparece otra figura histórica relevante, el entonces joven (y ya obsesivo y desagradable) Edgar Hoover, director interino del FBI. Después, en la quinta temporada, y sin perder nunca de vista los otros personajes reales de la trama (Capone, Luciano, Meyer Lansky, Arnold Rothstein y Johnny Torrio, es decir, todos los que contribuyeron al nacimiento del crimen organizado), aparecerán en escena Joseph, el patriarca del clan Kennedy, a quien Nucky quiere convencer para que entre en la importación a Estados Unidos del ron Bacardí, y, de manera episódica, Eliot Ness y los actores Paul Muni y George Raft, históricamente asociados a la mafia cuando eran iconos del cine negro de Warner Bros. Son apariciones lógicas: para el Capone que encarna el robaescenas Stephen Graham, filmes como “Hampa dorada” (1931) y “El enemigo público” (1931), protagonizados por los otros dos grandes actores del género, Edward G. Robinson y James Cagney respectivamente, no son más que comedias.

Los dramas personales se atropellan y los personajes nuevos cumplen, aunque sin tener el fulgor de algunos de los desaparecidos, caso del misterioso Dr. Narcisse (Jeffrey Wright), exegeta de la raza libia, proxeneta, traficante de heroína y padrino de Harlem que entabla su cruzada particular contra Nucky y su socio negro, Chalky (Michael Kenneth Williams). Si al final de la segunda temporada moría Jimmy Darmody y al terminar la tercera era ejecutado el histriónico gánster Gyp Rosetti, en el desenlace de la cuarta le toca el turno al que posiblemente sea el mejor personaje de la serie, Richard Harrow (Jack Huston), el excombatiente con el rostro desfigurado. Los últimos momentos de esta cuarta temporada son una gran catarsis: la detención de Gillian (Gretchen Mol) por el detective de la Pinkerton que la ha seducido, el asesinato de un agente federal a manos de Eli Thompson (Shea Whigham) y la masacre en el club de Atlantic City, con la muerte de la hija de Chalky, víctima de la bala que Richard ha disparado a Narcisse. El bello final muestra la visión de un edén imposible por parte de Richard, desangrado en el malecón, recostado sobre la húmeda madera con la careta en la arena tras imaginar, antes de morir, la estampa idílica con todos sus seres amados reunidos en la vieja casa de su hermana.

No hay momento más intenso y doloroso en toda la serie. Después de esto, solo queda moral sucia, traiciones y asesinatos por doquier. La sangre llama a la sangre. Instalada la acción de la última temporada en 1931, “Boardwalk Empire” muestra los rastros patéticos de lo que fueron los personajes en tiempos más gloriosos: Eli Thompson y el exfederal, asesino, matón y bígamo Nelson Van Alden (un personaje a la medida de Michael Shannon) trabajando para Capone, Chalky robando en granjas, los negocios de Nucky en Cuba, el regreso interesado de Margaret –quien facilitó información bursátil al fallecido Rothstein (Michael Stuhlbarg) y ahora es chantajeada por la esposa de este–, la guerra y el daño irreparable entre Nucky y Luciano. Impertérrito seguirá durante un tiempo Mickey Doyle (Paul Sparks), eterno superviviente de todas las guerras pese a su molesta risita.

La quinta temporada viaja atrás en el tiempo para mostrar la infancia y juventud de Nucky mediante escenas alternadas con las que acontecen en 1931: un recurso no muy brillante, pero que funciona bien y rellena algunos agujeros anteriores dejados a conciencia. El episodio cuarto registra el único momento de verdadera franqueza, cuando Nucky y Margaret, interpretada por Kelly Macdonald, recuerdan la primera vez que se vieron y ella lo besa en la boca. Y los Darmody siempre están allí: pasado y presente se unen en la escena que lo cierra todo definitivamente.

Publicado en la web de Rockdelux el 3/11/2014
House Of Cards, Juegos para mayores
Por Juan Manuel Freire
Quarry, La guerra en casa

SERIE TV (2016)

Quarry

La guerra en casa

Por Juan Manuel Freire
Orange Is The New Black, La revolución naranja
Por Montse Virgili
Treme, Ciudad herida (T1, T2)

SERIE TV (2011)

Treme

Ciudad herida (T1, T2)

Por Joan Pons
Breaking Bad, Del blanco al negro, con matices
Por Quim Casas
The Americans, Paranoia soviética entre latas de Coca-Cola
Por Montse Virgili
House Of Cards, Crueldad intolerable, poder absoluto
Por Daniel P. García
Boardwalk Empire, Gánster, gánster
Por Montse Virgili
Boss, El principio del fin

SERIE TV (2012)

Boss

El principio del fin

Por Juan Manuel Freire
Breaking Bad, The one who knocks
Por Daniel P. García
The Night Of, En el sitio equivocado
Por Álvaro García Montoliu
Treme, Let The Good Times Roll

SERIE TV (2012)

Treme

Let The Good Times Roll

Por Miquel Botella
Utopía, Violencia Plastidecor

SERIE TV (2013)

Utopía

Violencia Plastidecor

Por Montse Virgili
Fargo, Violencia y absurdo en tierra nevada
Por Quim Casas
Masters Of Sex, Ciencia entre sábanas
Por Susana Funes
The Knick, La ciencia intensa de Steven Soderbergh
Por Juan Manuel Freire
Luck, Réquiem por una gran serie (y tres caballos muertos)
Por Juan Manuel Freire
Muerte en León, Donde nunca pasa nada
Por Álvaro García Montoliu
The Wire, Tribulaciones de una ciudad posindustrial
Por Joan Pons
Boardwalk Empire, Deseos humanos
Por Juan Manuel Freire
Bron/Broen (El puente), Intersecciones
Por Juan Manuel Freire
Atlanta, Comedia dramática desacomplejada (T1)
Por Marc Muñoz
Arriba