DOS. Tres años y medio más tarde, el lector en castellano tiene un poco más de acceso al escritor japonés que por estos días ha triunfado entre nosotros con su mítica y superventas “Tokio Blues” (Tusquets, 2005; Empúries en catalán), publicada originalmente en Japón en 1987 con el título de “Norwegian Wood”. Ahí está esta novela confesional y melancólica –pero feliz de serlo– en las listas de libros más vendidos y sumándose a “La caza del carnero salvaje” (1982; Anagrama, 1992), de la que nunca fue traducida su continuación, “Dance Dance Dance” (1988); a la monumental y de algún modo contenedora de todas y cada una de las obsesiones murakamianas que es “Crónica del pájaro que da cuerda al mundo” (1994), publicada en castellano en 2001 por Tusquets, la editorial que en 2002 lanzó la más ligera “Sputnik, mi amor” (1999) y en 2003 la perfecta “Al sur de la frontera, al este del sol” (1992), una suerte de “Tokio blues” “para adultos” que Wong Kar-Wai debería llevar al cine YA.
No es mucho, pero ya es bastante y promete ser más: Tusquets publicará en 2006 la alucinógena “Kafka en la orilla” (2002), algo así como un thriller psico-existencial con fantasmas perdidos y gatos que hablan. Quien quiera leer en inglés tendrá más y mejor suerte: los relatos de “The Elephant Vanishes” (1993) y “After The Quake” (2000); “Underground” (1997), o la investigación periodística sobre los ataques con gas sarín en el metro de Tokio; “Hard-Boiled Wonderland And The End Of The World” (1985), novela favorita del autor entre las suyas, con Bob Dylan como personaje invitado; y la antología de historias cumpleañeras “Birthday Stories” (2002), donde Murakami incluye su “Birthday Girl” junto a relatos de Raymond Carver, David Foster Wallace y Denis Johnson.
Pero, aun así, todo esto no será más que un pálido reflejo de la realidad: en 1990 aparecieron los primeros ocho volúmenes de las “Obras completas” de Murakami –debutante literario en 1979– y desde entonces y hasta ahora, a punto de cumplir 57 años (lo hará el 12 de enero), el escritor ha agregado otros doce volúmenes de ficción y no-ficción a la pirámide o a la pagoda.