“Attack The Block” (2011; fuera y en España), el debut de Joe Cornish, es una comedia capaz de conjugar con habilidad los planteamientos de serie B (no olvidemos a los Critters), la nostalgia por las aventuras infantiles de los ochenta (los sobrevalorados Goonies) y una (muy) leve reflexión crítica sobre la vida en los barrios marginales (el filme es de producción británica), microcosmos utilizado con inteligencia en beneficio de un argumento más interesado en redimir a sus protagonistas (unos delincuentes juveniles que, en realidad, son unos chicos estupendos) que en hurgar en las suculentas interpretaciones simbólicas de la invasión alienígena contra la que luchan.
La defensa del suburbio ante la amenaza exterior no anda lejos de la sci-fi norteamericana de los cincuenta, exaltación patriótica incluida. Y aunque el enfoque mordaz (el personaje de Alex Esmail) alienta la mirada cómplice, no conviene lanzar las campanas al vuelo: Cornish homenajea más que satiriza. Spielberg supo verlo de inmediato, incorporándolo al equipo de guionistas de su Tintín. ![]()


























