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MARC SPITZ, Tenemos la bomba de neutrones. La historia nunca contada del punk de Los Ángeles
 

LIBRO (2010)

MARC SPITZ Tenemos la bomba de neutrones. La historia nunca contada del punk de Los Ángeles

Munster Books

Por Kiko Amat

Lo resume el difunto Greg Shaw (de Bomp! Records) en una frase del libro: “El punk de Nueva York era ‘arty’, el punk de Londres político, y el punk de L.A. pop”. No es del todo cierto, pero se le acerca. “Tenemos la bomba de neutrones” (publicado originalmente en 2001 y escrito por Marc Spitz y Brendan Mullen, fallecido en 2009) es la historia completa del punk en Los Ángeles, y encima contada en estilo oral. Los rasgos diferenciales del punk angelino respecto a su rival directo al otro lado del país, Nueva York, son numerosos: varían los iconos pre-punk (Jim Morrison, el glam, las Runaways, incluso –en el caso de los Germs– ¡Queen!; aunque todos coincidían en el “Raw Power”), las drogas (quaaludes) y, muy especialmente, las pretensiones artísticas (de haber nacido en Los Ángeles, Television hubiesen sido corridos a boinazos).

Además, el punk angelino era mucho más anglófilo que el neoyorquino, y una de las fechas cohesivas del culto sería el concierto de The Damned en el Whisky A Go Go de 1977 (otra teoría: la burricie de algunos miembros de los Damned, así como su propensión al aporreo atolondrado, propiciaría la primera ola de hardcore). Dicho esto, los picos Richter son los mismos que en el resto de levantamientos punk rock: papel vital de radios, fanzines y clubes (en Los Ángeles fueron KROQ, Slash y The Masque), próceres filopunk de mayor edad moviendo el cotarro en sus inicios (Rodney Bingenheimer y Kim Fowley) y, claro, ese pedazo de tsunami grupal que acontecería igual en Inglaterra o Nueva York –en Los Ángeles fueron Weirdos, Germs, Zeros, Screamers, Controllers, Dils, X, Alleycats, etc– así como el deshinche de esa ola y la aparición de múltiples subcultos.

Uno de los momentos más interesantes de “Tenemos la bomba de neutrones” es, de hecho, la explicación de los cismas seminales: el art-punk de Wall Of Voodoo, el power-pop de The Plimsouls, la nueva ola 60s-bubblegum de las maravillosas Go-Go’s y el violento cabreo de primeros hardcoretas como Middle Class y Black Flag. Un libro imprescindible, tan abrumador en nomenclatura y detalle como reclamaba el tema.

Etiquetas: 2010
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