“A mediados de los sesenta me entró el gusanillo de llevar a cabo un acercamiento cinematográfico a la música. En aquellos momentos era un fanático del country, que para mí tenía una dimensión casi esotérica, por lo que se me ocurrió hablar con los responsables del festival de Newport para grabar allí algo que fuera más allá del típico reportaje”. Con un equipo mínimo, Lerner filmó cuatro ediciones del encuentro más importante dedicado a la música folk. “Festival!” ha pasado a la historia por fijar en imágenes la actuación de Dylan en 1965, cuando arranca a tocar “Maggie's Farm” cambiando las guitarras acústicas por las eléctricas, ante el estupor de parte de un público que protestó airadamente. Pero la película merece ser reivindicada, más allá de este afortunado momento, como un clásico del género. En lugar de conformarse con una magnífica colección de actuaciones de Joan Baez, Dylan, Mississippi John Hurt, Howlin' Wolf, Donovan y Peter, Paul And Mary, entre otros, Lerner se interesa por retratar el festival como una experiencia vital colectiva donde espectadores y músicos se sitúan al mismo nivel, y otorga a la película un ritmo musical. “Mi montador, Howard Alk, y yo éramos muy aficionados al cine. Nos apasionaban las teorías del montaje de Sergei. M. Eisenstein y teníamos claro que queríamos imprimirle a ‘Festival!’ una fuerza cinematográfica más allá del tema. Un documental musical tiene que expresarse tanto a través de la forma como de los contenidos”. La “conciencia de vivir un momento histórico en la actuación de Dylan, que resultó hipnótica para muchos, pero otros no comprendieron”, le llevó también a realizar años más tarde “The Other Side Of The Mirror. Bob Dylan Live At The Newport Folk Festival 1963-1965” (2007), una suerte de spin-off de “Festival!” donde se recogen todos los momentos protagonizados por el músico en Newport, de 1963 a 1965. Sin voz en off, ni declaraciones, ni entrevistas, el filme resigue la línea que va del Dylan aclamado como cantautor hasta su estallido eléctrico.