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PELÍCULA (1976)

NARCISO IBÁÑEZ SERRADOR ¿Quién puede matar a un niño?

 

El pasado día 7 falleció Narciso Ibáñez Serrador (1935-2019). Revolucionó la televisión en España y con tan solo dos películas (“La residencia” en 1969 y “¿Quién puede matar a un niño?” en 1976) tiene un lugar de honor en la historia de nuestro cine. Recuperamos crítica de la segunda, aparecida en el especial del 20 aniversario de Rockdelux, donde se sitúa en el número 27 de las mejores películas del cine español. 

Sin duda, “¿Quién puede matar a un niño?”, de Narciso Ibáñez Serrador (Montevideo, Uruguay, 1935), sigue siendo una de las películas más creativas e innovadoras del cine fantástico español, un prodigio del suspense que aún mantiene su poder de atracción por el modo en que contravino los convencionalismos más trillados del género. Segunda y última incursión del popular realizador hispano-uruguayo en el medio cinematográfico –debutó con “La residencia” (1969)–, el film, una adaptación de la novela “El juego de los niños” (1976) de Juan José Plans, es una caja de sorpresas que descoloca desde su aturdidor arranque: una sucesión de imágenes televisivas que muestran los malos tratos sufridos por los niños, tanto en el campo de concentración de Auschwitz como en los países tercermundistas. Con ese pretexto, Ibáñez Serrador afila su instinto y deja fluir una historia protagonizada por una pareja de turistas ingleses con niño al caer que primero llega a Benavís y más adelante a Isla Almanzora (en realidad, Ciruelos, un pueblo de la provincia de Toledo).

En la isla, un grupo de niños recibe a la pareja. A partir de ese momento, Ibáñez Serrador engrasa la maquinaria del miedo y demuestra ser un sensacional creador de climas al convertir la luz y el espacio abierto en algo asfixiante y claustrofóbico. En un decorado luminoso y aparentemente pacífico, la pareja se va dando cuenta de que algo extraño ocurre y de que casi no hay adultos en los alrededores. El hombre ve cómo unos niños juegan a la piñata con un anciano muerto. La mujer encuentra a un isleño que habla de niños que matan a sus mayores. Cuando la pareja intenta escapar, los niños se lo impiden y se refugia en una celda donde pasa la noche. De pronto, la mujer se despierta dolorida; el niño que lleva dentro se revuelve en sus entrañas hasta matarla. El hombre intenta llegar al puerto abriéndose paso con una metralleta; pero al alcanzar una barca, los niños se abalanzan sobre él para impedir su fuga. En ese momento, aparece una patrulla de guardacostas que, desconcertada por la escena, dispara contra el protagonista.

“¿Quién puede matar a un niño?” es una película insólitamente arriesgada que no podría producirse hoy por atentar contra la dictadura de lo políticamente correcto. Con magnífica economía de medios y notable eficacia, Ibáñez Serrador juega con la brutalidad más salvaje, relaciona lo inocente con lo diabólico y plantea una versión libre de “El señor de las moscas” (1954) de William Golding en un film donde también confluyen guiños a “El pueblo de los malditos” (Wolf Rilla, 1960), “Los pájaros” (Alfred Hitchcock, 1963) y “La noche de los muertos vivientes” (George A. Romero, 1968). Y justamente en esa maestría, en ese difícil arte de transitar por lo transitado con la sensación de la singularidad, estriba buena parte del irresistible encanto de este trabajo que, no por casualidad, ganó el premio de la crítica del Festival de Cine Fantástico de Avoriaz con un argumento estremecedor que hoy, como ayer, sigue cortando el hipo.

En 2001 Manga Films la editó en DVD.

 

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