USO DE COOKIES

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.

Aceptar Cómo configurar

Cargando...
 
OSAMU DAZAI, Indigno de ser humano
 

LIBRO (2010)

OSAMU DAZAI Indigno de ser humano

Sajalín

Le faltaba poco para cumplir los 40 años y al cuarto intento lo logró arrojándose con su amante a un canal del río Tama: el japonés Osamu Dazai (1909-1948) se quitó la vida poco después de la publicación de este “Indigno de ser humano” (1948) y finiquitó con un acto coherente y repetidamente buscado su permanente asco por el mundo y las relaciones con sus semejantes. Jamás –desde una infancia no precisamente idílica– entendió la vida –o esta no lo comprendió a él–, y su mirada hacia eso que llamamos humanidad siempre estuvo teñida de repugnancia y horror. Dazai no podía soportar la hipocresía y los “contratos sociales” sobre los que se sustenta la civilización y para paliar el dolor por la obligación de vivir se sumió en una pócima de drogas, alcohol, manicomios y complicadas relaciones amorosas para hacer más llevadera su “perpetua huida de la sociedad humana”. Morfinómano y comunista (cuando ser “rojo” era un verdadero acto de desacato a la sociedad), deambuló por los tugurios de Tokio consumiéndose en su hoguera existencialista y firmó con este libro –ya aparecido en castellano en los primeros años sesenta en una edición inencontrable de Seix Barral– una arrebatadora bofetada nihilista que todavía resuena por su brutal sinceridad y su palpitante dolor. Un ejemplo al azar: “Existe la palabra ‘marginados’, que denota a los infelices, a los fracasados y a los descarriados en la sociedad humana; pero yo creo que lo soy desde el momento en que nací. Por eso, cuando me cruzo con alguien calificado de ‘marginado’, de inmediato siento afecto por él”. Estructurado como una autobiografía en forma de anotaciones de dietario, “Indigno de ser humano” escuece y araña, habla claro, alto y fuerte, escupe amargura y aprieta los dientes con resignación. Recurre a la transgresión como anestesia que enmascara los grandes interrogantes nunca resueltos de la vida. Un clásico moderno que elude como pocos el polvo de los años y la artrosis academicista. Y si se quedan con ganas de más, recurran a “El ocaso” (1947), su otra gran obra, disponible en castellano vía la editorial vasca Txalaparta.

ROBERTSON DAVIES, El quinto  en discordia
Por Gerardo Sanz
JORDI NOPCA, Vente a casa

LIBRO (2015)

JORDI NOPCA

Vente a casa

Por David Morán
PHILIP ROTH, Indignación

LIBRO (2009)

PHILIP ROTH

Indignación

Por Gerardo Sanz
NICKOLAS BUTLER, El corazón de los hombres
Por Juan Manuel Freire
CARLOS ZANÓN, Taxi

LIBRO (2017)

CARLOS ZANÓN

Taxi

Por David Morán
EDITH PEARLMAN, Visión binocular
Por David Morán
AMÉLIE NOTHOMB, Ordeno y mando
Por Juan Cervera
JONATHAN SHAW, Narcisa

LIBRO (2016)

JONATHAN SHAW

Narcisa

Por Juan Cervera
DAVE EGGERS, Zeitoun

LIBRO (2010)

DAVE EGGERS

Zeitoun

Por David Morán
BERNARD QUIRINY, Cuentos carnívoros
Por Juan Cervera
EMMETT GROGAN, Ringolevio

LIBRO (2017)

EMMETT GROGAN

Ringolevio

Por Aïda Camprubí
TOM PERROTTA, La señora Fletcher
Por Juan Manuel Freire
ALI ESKANDARIAN, Sexo, exilio y rock and roll
Por Juan Cervera
SHALOM AUSLANDER, Lamentaciones de un prepucio
Por JuanP Holguera
VIRGINIE DESPENTES, Vernon Subutex 3
Por David Morán
CARLOS ZANÓN, Yo fui Johnny Thunders
Por Kiko Amat
DAVID VANN, Acuario

LIBRO (2016)

DAVID VANN

Acuario

Por Oriol Rodríguez
RICHARD BRAUTIGAN, Un general confederado de Big Sur
Por David Morán
TIM O'BRIEN, Persiguiendo a Cacciato
Por Marcos Gendre
NICK HORNBY, Juliet, desnuda
Por David Morán
CARL FRODE TILLER, Cerco

LIBRO (2016)

CARL FRODE TILLER

Cerco

Por Oriol Rodríguez
J. R. MOEHRINGER, El bar de las grandes esperanzas
Por Gerardo Sanz
Arriba