USO DE COOKIES

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.

Aceptar Cómo configurar

Cargando...
 
RICHARD YATES, Vía revolucionaria
 

LIBRO (2003)

RICHARD YATES Vía revolucionaria

Emecé

¿Alguien recuerda a Richard Yates? La fama y el reconocimiento siempre se mostraron esquivos con este estadounidense nacido en Yonkers, Nueva York, en 1926 y fallecido en Birmingham, Alabama, en 1992. Escritor de escritores, admirado por plumas de la talla de Raymond Carver o Richard Ford (autor del epílogo de la edición que nos ocupa), pero olvidado por el público, que le cerró una y otra vez la puerta de entrada al circuito comercial.

Su primera novela, “Vía revolucionaria”, que vio la luz en Estados Unidos en 1961 y que ahora se edita en España, es considerada una obra de culto, de la que beben muchos de sus contemporáneos y no pocos escritores actuales.

Abordar “Vía revolucionaria” como un relato sobre la clase media estadounidense en el clima post-bélico de la Segunda Guerra Mundial sería incurrir en error. Con esta obra Yates va más allá, enjaezando un relato extemporáneo, tan vigente hace cuarenta años como en la actualidad. La corriente de la sociedad de masas que arrastra a los Wheeler, el matrimonio protagonista, a un callejón sin salida donde se amontonan sus sueños rotos es la misma fuerza que empuja a todo hijo de vecino a sacrificar sus ambiciones en pos de una estabilidad, en muchos casos ficticia, y a trocar la rebeldía por una vida desnuda de ilusiones y vestida de mediocridad.

Yates no era un acróbata del lenguaje. Prefería el ataque directo al hueso. Abre el relato una obra de teatro de aficionados, metáfora de la farsa cotidiana que representan los protagonistas y presagio del dramático desenlace de la novela. Desde la página 1, lector y personajes son vapuleados a golpes de desencanto hasta el devastador clímax final. Aun así, a pesar de colocar a sus personajes en una carrera de obstáculos que les impiden atrapar el más tímido rayo de esperanza, Yates no es morboso ni se recrea en dramas; es más, opta por elidir las situaciones más trágicas, pasando del preludio a las dolorosas consecuencias, dejando al lector sin más opción que encajar el golpe lo mejor posible.

Si bien no se trata de un ensayo sobre la revolución, tras esta lectura uno se pregunta qué ha sido de esa vía revolucionaria, de ese afán de superación y de alcanzar las metas soñadas. El miedo al fracaso, a apostarlo todo a un caballo perdedor, paraliza la capacidad de decisión. Los Wheeler, como muchos otros, como la mayoría, prefieren la vacuidad de una existencia acomodada, sin disonancias, sin estridencias, sin sobresaltos, sin posibilidad de escape.

El conformismo es el peor enemigo en una sociedad de cobardes. El tesón para salir adelante ha quedado diluido en un cóctel de desengaños y apariencias. Todo va bien si uno no se para a pensar en ello. Pero ¿qué ocurre cuando cae la máscara y la verdad explota salpicándolo todo, cuando uno se da cuenta de que se ha convertido en aquello que más odiaba, cuando no hay vuelta atrás? La conciencia es una maldición terrible y el peso de la mentira es tal que resulta imposible salir indemne.

Etiquetas: 2003
J. R. MOEHRINGER, El bar de las grandes esperanzas
Por Gerardo Sanz
PHILIP ROTH, La humillación
Por Juan Cervera
SIMON ROY, Mi vida en rojo Kubrick
Por Álvaro García Montoliu
PAUL AUSTER, 4 3 2 1

LIBRO (2017)

PAUL AUSTER

4 3 2 1

Por David Morán
COLSON WHITEHEAD, El ferrocarril subterráneo
Por David Morán
JONATHAN FRANZEN, Las correcciones
Por Sílvia Pons
BERNARD QUIRINY, Cuentos carnívoros
Por Juan Cervera
JOE PERNICE, Esta canción me recuerda a mí
Por David Morán
GEORGE PLIMPTON, El hombre que estuvo allí
Por David Morán
NACHO VEGAS, Reanudación de las hostilidades
Por Juan Cervera
TIM O'BRIEN, Persiguiendo a Cacciato
Por Marcos Gendre
JONATHAN COE, El número 11
Por David Morán
TOM PERROTTA, La señora Fletcher
Por Juan Manuel Freire
HARUKI MURAKAMI, Tokio Blues
Por Sílvia Pons
CORMAC McCARTHY, La carretera
Por Miguel Martínez
BRET EASTON ELLIS, Suites imperiales
Por Juan Cervera
MATTHEW WEINER, Absolutamente Heather
Por Quim Casas
JAVIER VALDEZ CÁRDENAS, Malayerba. La vida bajo el narco
Por Juan Cervera
SHALOM AUSLANDER, Lamentaciones de un prepucio
Por JuanP Holguera
NIKOLÁI LILIN, Educación siberiana
Por David Morán
KENT ANDERSON, El sol verde
Por David Morán
ALEKSANDR CHUDAKOV, El abuelo
Por Juan Cervera
JAMES SALTER, Todo lo que hay
Por Juan Cervera
Arriba