Según Hitchcock, el cine no era tanto una rodaja de vida como un pedazo de pastel. Y con esta misma filosofía de disfrute esteticista y desdén por la verosimilitud ha construido el japonés Seijun Suzuki una filmografía de género y serie B claramente singular, elogio del delirio, manifiesto de colores intensos contra la normalidad. A pesar de las tardías reverencias de adalides de la modernidad como Quentin Tarantino y Wong Kar-wai, sus películas nunca han pisado las salas comerciales en España; y en DVD solo habían aparecido un par de ellas.
Por eso hay que celebrar la aparición de este pack (2009) con tres de sus títulos clave, porque poco sentido tiene ver “Pistol Opera” (2001) –disponible en España como “El baile de los sicarios”– si antes no se absorbe la sublime cinta de yakuzas “Branded To Kill” (1967), de la que supone un remake-continuación en clave femenina. Ajena a toda lógica y abrazada al cine por el cine, “Branded To Kill” está considerada su gran obra maestra, aunque los otros dos títulos aquí incluidos también entrarían en la categoría de fantasía cinemática ejemplar.
“Gate Of Flesh” (1964) es un melodrama sobre la prostitución en el Tokio de la post-guerra, pero al modo de Suzuki, desde el colorido, la acidez y, de una manera perversa, la alegría. Y “Tokyo Drifter” (1966) es otra de sus brillantes entradas en el género yakuza, estilizada en la violencia e insensata en todo en general. Entre los extras,“Yakuzas y locuras: El cine según Suzuki”, veinte minutos de Jesús Palacios explicando las claves del autor. ![]()






