¿Otro documental más sobre The Doors? Come on, ¿no se han contado ya mil veces los sucesos del visto y no visto de Miami? ¿No se ha repetido ya para todos y cada uno de los fans el momento en que Jim Morrison se tiraba al suelo como fulminado en “The Unknown Soldier”? La respuesta es sí y no. Y, sobre todo, esa no es la actitud para acercarse al estupendo y, sí, revelador “When You’re Strange” (2009) de Tom DiCillo. El director de “Johnny Suede” (1991), “Vivir rodando” (1995) y “Delirious” (2006), que hasta ahora no se había acercado al documental musical, retrata a The Doors como un acto de amor. Y con un espíritu cercano al desarrollado por Julien Temple en sus rendiciones a Sex Pistols o Joe Strummer. Es decir, una suma de pasión, exuberancia archivera y capacidad de distancia para ver los hechos con una cierta objetividad.
Otro must de “When You’re Strange” (que en el título extraído de una de las mejores canciones de The Doors ya alude a una de las cosas que más pueden atraer a DiCillo, el factor outsider de un grupo de éxito masivo) es el correspondiente a las secuencias inéditas y las tomas inusuales escogidas para un montaje que respeta más o menos una tradicional estructura biográfica. Entre lo rescatado, destacan las imágenes pertenecientes a la película “HWY: An American Pastoral” (Paul Ferrara, 1969) que protagonizó Jim Morrison. También el minucioso seguimiento al dilema de Miami, si Jim Morrison se la sacó o no en escena, y su detención in situ.
Pero, sobre todo, “When You’re Strange” reconstruye como quizás no se había hecho antes el acontecimiento que eran The Doors en directo, cómo salían a escena sin red, y no solo por la actitud desafiante e imprevisible de Jim Morrison, sino también por la parte instrumental: en pocas ocasiones (quizás solo Van der Graaf Generator) un trío sin bajo ha logrado tal riqueza musical en un escenario. ![]()


























