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Utopía, Violencia Plastidecor (T1)

Aunque por momentos asfixiante, la violencia repartida en “Utopía” queda rebajada por su estética de tebeo.

 
 

SERIE TV (2013)

Utopía Violencia Plastidecor (T1)

El mismo canal británico que creó “Black Mirror”, “Shameless” o “Los informáticos” presentó la serie “Utopía” (Channel 4, 2013; Canal+), un thriller oscuro con altos niveles de violencia. En solo seis episodios y con una paleta de colores asombrosa, la primera temporada nos adentró en un universo donde los fans de un cómic de culto se ven envueltos en una trama conspirativa repleta de misterios, asesinatos y chantajes. Montse Virgili informó.

Parece que todo está inventado en televisión hasta que llega una serie como “Utopía”, que nos deja aturdidos con su propuesta visual. El creador, Dennis Kelly –hasta ahora solo conocido por la comedia “Pulling” (2006-2009), nominada a los BAFTA–, nos sacude con imágenes de colores saturados, casi fluorescentes, que nunca habíamos visto en la pequeña pantalla. De vocación absolutamente pop, el tratamiento cromático de la serie nos hará imposible confundirla con otra producción.

No es banal este recurso estético. Cruda, austera, moderna hasta los clavos, “Utopía” es una pesadilla del siglo XXI repleta de ordenadores Mac, iPhones y hackers informáticos que se mueven con facilidad entre sus tripas. La pátina de color es tan intensa que el universo de “Utopía” se nos revela totalmente irreal. Y, en ese sentido, aunque viajen desde puntos de partida distintos, la serie no es tan lejana a “Black Mirror”.

A la vista del resultado, no es de extrañar que Dennis Kelly haya trabajado en “Utopía” con directores como Marc Munden, el autor de la miniserie “Pétalo carmesí, flor blanca” (2011; emitida por Canal+), una historia en la Inglaterra victoriana donde la estética es más cercana a la de un cuadro que a la de una imagen televisiva.

A este aspecto fuera de lo común que nos ofrece “Utopía”, hay que sumarle la potencia de una historia que se desarrolla en el terreno de la conspiración. Un grupo de geeks se conocen a través de un foro de internet en el que discuten sobre “The Utopia Experiments”, la segunda parte de una novela gráfica de culto nunca publicada antes. Sin tiempo ni espacio para elegir, el grupo verá cómo la posesión del manuscrito original les pone en el punto de mira de The Network, una sociedad secreta que quiere conseguir el texto a toda costa. La cacería despiadada en busca del cómic es lo que cuenta “Utopía” en seis capítulos desenfrenados que hipnotizan al espectador.

Con refinadas muestras de violencia, alguna evocación a “Watchmen” y hasta un guiño a una trágica escena de “El rey Lear”, la persecución del grupo de amigos por parte de una organización va a ocupar esta trama, que empezó en una tienda de cómics y va a tener implicaciones a nivel mundial. Aunque por momentos asfixiante, la violencia repartida en “Utopía” queda rebajada por su estética de tebeo. Aun así, almas sensibles, cerrad los ojos.

 

La persecución a un grupo de amigos por parte de una organización va a ocupar esta trama, que empezó en una tienda de cómics y va a tener implicaciones a nivel mundial.

 

Hay que estar atento. La pregunta que reclama nuestra atención es: “¿Dónde está Jessica Hyde?”. Vamos a oírla decenas de veces. En algunas ocasiones, el asunto se complica. “Utopía” nos lleva a través de un laberinto lleno de trampas, giros argumentales, falsos espejos y personajes con turbias intenciones. Sin embargo, una vez atados los cabos, nos damos cuenta de la ingeniería perfecta del guion.

Ante tanta asfixia argumental, el grupo de geeks protagonista otorga aire y sentido del humor al entramado. Alguna cara nos resultará familiar. El popular Curtis de “Misfits” es Ian (Nathan Stewart-Jarrett), un asesor informático que vive todavía con su madre; el resto, aunque desconocidos para la mayoría de nosotros, conforman un elenco magnífico. Becky, una estudiante de doctorado con la mala leche suficiente para ir a por todas; Wilson Wilson, el hacker paranoico que vive en un búnker, y Grant, un niño de 11 años que en el foro de internet pasa por ser “un traficante que conduce un Porsche y se tira a supermodelos”. Al otro lado de la contienda, o quizá en la misma –en “Utopía” nunca se sabe–, un personaje imprescindible en la historia, la huidiza y manipuladora Jessica Hyde (Fiona O’Shaughnessy), y Arby (Neil Maskell), el mayor responsable de la violencia en esta serie, un actor brillante que encarna a un sociópata capaz de cualquier aberración sin ningún atisbo de humanidad. Dentro del núcleo duro de The Network, en el grupo de los malos malísimos, vamos a toparnos con el veterano Stephen Rea. Haga lo que haga, este hombre resulta convincente. 

Aunque después de lo contado pueda parecer imposible, “Utopía” también nos va a hacer sonreír con un humor cáustico e irónico made in England. En plena huida loca dentro de un coche, dos de los personajes de la serie ponen la radio. Suena “Don’t Panic” de Coldplay. Uno le dice al otro: “Eso es música de mierda”. Y es que la banda sonora de “Utopía”, acompañada por el preciosismo estético de la serie, juega un papel determinante. El tema principal, versionado de mil formas, se repite como un mantra asfixiante que nos concentra todavía más en la acción. Una auténtica maravilla de un desconocido, Cristobal Tapia de Veer.

Si tanto se ha comentado que el grupo Manel copió la portada de su último álbum, “Atletes, baixin de l’escenari” (2013), de la imagen de “Utopía”, los créditos de la serie británica son, a su vez, otra opción cromática de la norteamericana “Girls”. ¿Alguien se imagina a Lena Dunham cantando “Teresa Rampell”?

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